Publicidad:
Terra
La Coctelera

Lamismo y los DalayLamas

Dalái Lama, del mongol dalaï, océano, y del tibetano lama (bla-ma), maestro espiritual o gurú, es el líder espiritual del lamaísmo ó budismo tibetano, líder político del pueblo tibetano antes de la invasión de China, y actual dirigente del Gobierno tibetano en el exilio.

Para el budismo tibetano, el Dalai Lama es un tulku (un tulku es un individuo quién concientemente ha decidido reencarnarse numerosas veces para continuar con sus propósitos religiosos) del linaje Gelugpa, que data del año 1391 de nuestra era (El Gelug es una escuela de budismo fundado por Tsongkhapa (1357-1419), filósofo y líder espiritual tibetano). Los budistas tibetanos creen que el Dalai Lama es uno de las innumerables reencarnaciones de Avalokitesvara, uno de los tantos budas, que engloba el concepto de la compasión.

Históricamente, entre el siglo XVII y el año 1959, el Dalai Lama fue el jefe del gobierno tibetano, siendo Lhasa la capital del país. Sin embargo, en el año 1949 la República Popular de China invadió la región, tomando el poder hacia 1959; situación que trajo consigo la huída del catorceavo Dalai Lama (cuyo nombre es Tenzin Gyatso) hacia la India. A partir de entonces, el Dalai Lama ha buscado conseguir la autonomía del Tíbet a través de un gobierno en exilio. En cuanto a la etimología, la raíz de la palabra Dalai, tiene su significado en el idioma mongol que significa "océano", en tanto que la palabra Lama es de origen tibetano, y significa "sabio" o "gurú". Cuando muera quién es el actual Dalai Lama, los monjes van a instituir una búsqueda de la reencarnación del Lama. La búsqueda (en donde los candidatos deben ser capaces de reconocer entre otras cosas objetos pertenecientes a su antesesor) puede durar varios años, luego de la cual el nuevo líder reencarnado es mandado a Lhasa para ser enseñado por los maestros del budismo tibetano. El actual líder en exilio ha afirmado en repetidas ocasiones que la reencarnación no se llevará a cabo en territorio de la República Popular de China. Es interesante saber también, que sus declaraciones han tenido como finalidad dar a conocer que el propósito de la reencarnación consiste en terminar las tareas que aún no se han terminado, y por lo mismo, mientras la situación en el Tíbet no cambie, lo más probable es que la actual reencarnación continúe hasta que la misión se cumpla.

La residencia de los Dalai Lamas, desde el quinto hasta el catorceavo, ha variado según la estación del año. En el invierno la residencia estaba localizada en el Palacio Potala (ubicado en la capital Lhasa a una altitud de 3700 metros sobre el nivel del mar), mientras que en verano la residencia del Dalai Lama se encontraba en el Palacio Norbulingka (el que sólo se encuentra a unos 3 kilómetros del palacio mencionado anteriormente). Desde 1959 hasta la fecha, quién es el actual líder espiritual tibetano, ha estado residiendo en la ciudad de Dharamsala ubicada en lo que es el norte de la India, lugar donde a su vez se encuentra el gobierno tibetano en exilio.

El actual Dalai Lama (Tenzin Gyatso), fue proclamado como líder espiritual cuando tenía la edad de 5 años, en tanto que a los 15 años en el año 1950, fue investido como jefe del gobierno tibetano. Es el primer jefe de su pueblo que ha hecho innumerables viajes hacia el mundo occidental con el fin de promover tanto la libertad de su pueblo así como la filosofía budista. Debido a su permanente esfuerzo por la paz mundial, quién es en la actualidad jefe del gobierno del Tíbet, recibió el respectivo Premio Nóbel en el año 1989.

Las reencarnaciones
del Dalai Lama

Una función difícil de comprender
Todos los occidentales han oído hablar del Dalai Lama pero, en general, su importancia y el papel que desempeña no se han interpretado adecuadamente. Esto ocurre en todo el mundo. Cuando los chinos invadieron el Tíbet y durante la época de la resistencia en la capital Lhasa, en 1959, los periódicos de la India hacían referencias grotescas sobre él, sin la menor idea de su función. Unos periodistas describian al Dalai Lama como “el Buda viviente”. Otros titulares decían “El rey-sacerdote huye a la India”. Algunos llegaron al extremo de llamarlo “el Papa budista”. Al Potala le decían “el Vaticano budista” y a los lamas más importantes “los príncipes de la iglesia budista”.


Foto ©

Para conocer el verdadero papel hay que conocer la historia
Para comprender su naturaleza y sus funciones hay que conocer la historia del budismo tibetano y en particular la de la escuela Guelug, a la que pertenece el Dalai Lama. Un par de generaciones después de la muerte de Tsóngkhapa, el maestro fundador de dicha escuela, descubrimos que Guendun Drup, el tercer abad del monasterio de Ganden, era sobrino de Tsóngkhapa. Él fundó el famoso monasterio de Tashilhunpo, en Shigatse e instaló ahí como abad a su propio maestro. Popularmente, a Guendun Drup se le consideraba la reencarnación del segundo abad de Ganden (a Tsóngkhapa se le consideró el primero) y fue así como surgió la sucesión a través de reencarnaciones. En aquella época existían sólo dos líneas de sucesión: la de las reencarnaciones del sobrino de Tsóngkhapa, el tercer abad de Ganden; y la de su maestro, el primer abad de Tashilhunpo. Más adelante, estas dos líneas se conocieron respectivamente como la del Dalai Lama y la del Panchen Lama. El actual Dalai Lama es el decimocuarto de su línea de sucesión y el último Panchen Lama ha sido el décimo de su linaje.

El Dalai Lama es un Bodhisatva

La figura del Dalai Lama representa el principio del ideal del Bodhisatva. Éste debe comprenderse en el contexto de la idea del karma y el renacimiento, que expresan que uno no sólo vive una vida en esta tierra, sino que experimenta una sucesión de vidas. El renacimiento, según las enseñanzas budistas, ocurre debido a los restos de deseo, aversión e ignorancia que quedan en el flujo de conciencia de una persona al morir. Sin embargo, si mediante la práctica espiritual uno logra eliminar esos tres venenos, al final sólo alberga un gran estado de paz, amor y sabiduría. Deja de estar atado a la rueda de la vida y la muerte y no renace más. De acuerdo con el mahayana, en ese momento se presentan dos posibilidades. Uno puede disolverse en el nirvana o puede elegir renacer, movido por la compasión, para ayudar a los demás seres. Esta elección se ilustra con la leyenda del Bodhisatva Avalokiteshvara.

Una bella historia de la compasión
Se dice que Avalokiteshvara fue un gran yogui que estaba a punto de alcanzar la iluminación. Ascendió a estados de conciencia cada vez más elevados y experimentó todo tipo de reinos arquetípicos, con diversas y gloriosas formas. Sin embargo, al alcanzar la orilla de un gran océano de luz, todas estas desaparecieron. Sólo percibía ese océano de luz. Tuvo un gozo muy profundo y supo que al fin regresaba al origen. Iba a “fundirse” con la misma realidad. Entonces escuchó un sonido que parecía venir de muy lejos, por debajo suyo. Se dio cuenta que eran muchas voces que gritaban y gemían. El sonido era cada vez más intenso, de modo que dejó de fijarse en el gran océano de luz y miró hacia abajo (por eso se llama así, Avalokiteshvara, “el señor que mira hacia abajo”). Vio a millones de seres que sufrían de diferentes maneras, pero sobre todo a causa de su ignorancia y su falta de instrucción espiritual. Pensó: “¿Cómo puedo abandonar a esos seres? ¿Cómo puedo fundirme en este océano de luz y salvarme sólo yo cuando en el mundo hay tantos que necesitan ayuda?” De esa forma Avalokiteshvara regresó al mundo.

La preparación de un Dalai Lama
El budismo tibetano toma el ideal del Bodhisatva muy en serio. Es algo real y vivo. Para ellos no se trata sólo de una bella mitología, asumen que los Bodhisatvas están con nosotros y creen firmemente que es posible identificarlos. Al Dalai Lama se le considera una manifestación de Avalokiteshvara, el bodhisatva de la compasión y el Panchen Lama es una manifestación de Amitaba, el Buda de la Luz Infinita.

“Todas las cosas para todos los hombres”
A los ojos de los tibetanos, el Dalai Lama lo es todo. Es el gobernador temporal y también la cabeza espiritual del Tíbet. Los tibetanos siempre han tenido en sus recintos una fotografía enmarcada del Dalai Lama.

El entrenamiento de un Dalai Lama
Desde su más tierna infancia, los Dalai Lama reciben una esmerada enseñanza que cubre todos los ámbitos de la vida budista. Aprenden a meditar y siguen un difícil curso de estudio y de práctica. Cuando un Dalai Lama llega a la mayoría de edad, por lo general conoce ya muy bien todos los aspectos de su tradición. No obstante, a pesar de su saber, su autoridad y su prestigio, nunca es visto como una suprema autoridad doctrinal. No es el responsable de establecer un modo de practicar. La posición del Dalai Lama en el budismo tibetano no es análoga a la del Papa de la Iglesia Católica Romana. El Papa define la moral y el dogma, pero el Dalai Lama no.

Los Dalai Lamas más importantes de la historia El tercero, el quinto y el decimotercer Dalai Lama tienen, en especial, una gran importancia histórica. El tercer Dalai Lama vivió en el siglo XVI (aproximadamente en la misma época que el rey Felipe II de Castilla)

Hoy es cumpleaños de Marilin Monroe

Por  cosas del destino un dia  como hoy alla  por   1926  nacio en las tierrra  del tio sam una de  las joyas iconcas del cine estadounindense nos referimos  a   Norma  Jean Baker quienes   han vistos sus pelicuas  como niagara,   con faldas y a lo loco,entre otrasnos muestra su versatilidad actoral es por ello  hoy en su cumpleaño 85 la recordamos como la mega estrella  que fue es y sera siempre.

Marilyn Monroe fue la personificación del glamour de Hollywood por excelencia. Su inmenso atractivo fue capaz de conquistar el mundo, pero a pesar de su belleza seductora y sus curvas voluptuosas, Marilyn fue mucho más que un símbolo sexual de los años 50. La aparente inocencia de su mirada junto a su innata sensualidad hizo de su imagen un ícono de admiración internacional por más de un siglo. Su vida fue el reflejo de su pasión y lucha personal. Hoy su espíritu brilla junto el prestigio de su inigualable imagen de legendaria diva de Hollywood. La estrella de Hollywood, Marilyn Monroe, nació el 1ro de junio de 1926, con el nombre Norma Jeane Mortenson, siendo luego bautizada como Norma Jeane Baker. Su madre, Gladys Monroe, quien poseía modestos recursos financieros, sufría de problemas mentales. Su padre nunca fue conocido.

En busca de una vida más próspera para su hija, Gladys envió a Norma Jeane a vivir con una familia adoptiva. En 1935, luego de haber pasado por varias de ellas, Norma fue a vivir a un orfanato. Vivió en él hasta 1935. Luego, el 19 de junio de 1942, con 16 años, Norma Jean se casó con Jimmy Dougherty, un joven de 21 que había conocido mientras trabajaba en una planta ensambladura de aeronaves. La pareja se divorció en junio de 1946.

En 1944, Marilyn Monroe fue fotografiada mientras trabajaba por un periodista que realizaba un artículo sobre la contribución de las mujeres a la economía durante la guerra. El fotógrafo pidió su autorización para tomarle más fotos, y sin darse cuenta ella comenzó su carrera de modelo. En 1945, la belleza de Norma Jeane Dougherty se hizo inmensamente popular, apareciendo en la tapa de 33 de las más famosas revistas de la época. En 1946 ella da fin a su trabajo como operaria y se dedica tiempo completo a su carrera como modelo, teniendo un especial interés por la actuación.

El 23 de julio de 1946, Marilyn firmó contrato con 20th Century-Fox, por un salario de $125 a la semana. Poco tiempo después ella ya se hacía llamar Marilyn Monroe, tomando el apellido de su madre y el nombre de la conocida actriz Marilyn Miller. Su primera aparición en el cine fue pequeña, durante 1947, siendo en el filme "The Shocking Miss Pilgrim". Ella continuó tomando roles intrascendentes hasta 1950, cuando el thriller de John Huston, "Asphalt Jungle", le abrió las puertas a un pequeño pero importante papel. Su desempeño en "All About Eve", también en 1950, le generó aun más notoriedad.

El 14 de enero de 1954, Marilyn decidió embarcarse en un segundo casamiento. Esta vez con la súper estrella del baseball, Joe DiMaggio. Solo nueve meses después, el 27 de octubre de 1954, Monroe y DiMaggio se divorciaron. Durante una conferencia de prensa su abogado mencionó que el motivo de la separación fue "la incompatibilidad de sus carreras".

Luego de aparecer como un rostro bonito de Hollywood más en varios, filmes Marilyn comenzó a prepararse para dejar su imagen de "rubia despampanante" y dedicarse a la actuación de alto nivel. En 1956, comenzó a estudiar el arte escénica con el conocido maestro Lee Strasberg, Director del estudio Actor's Studio de New York. Durante el mismo año, Marilyn lanzó Marilyn Monroe Productions junto al fotógrafo Milton Green. Su nueva empresa produjo "Bus Stop" (1956) y "The Prince and the Showgirl" (1957), filmes que permitieron a Marilyn demostrar sus nuevas habilidades actorales.

El 29 de junio de 1956, Marilyn contrajo en matrimonio al dramaturgo Arthur Miller. El filme "The Misfits" fue escrito por él especialmente para Marilyn. Esta fue la última obra completa de Marilyn. Miller y Marilyn se divorciaron el día 20 de enero de 1961.

En 1962, Marilyn fue aclamada como la estrella más popular del mundo ("World's Most Popular Star") con la entrega del Globo de Oro (Golden Globe), reafirmando su fama y reconocimiento internacional. El día 4 de Agosto del mismo año, con apenas 36 años de edad, Marilyn Monroe falleció mientras dormía en su casa de Brentwood, California. El mundo sufrió por su perdida. Su cuerpo fue sepultado en el Westwood Memorial Park, Corridor of Memories, 24, también de Los Angeles.

Marilyn Monroe apareció en 30 filmes dejando uno de ellos, "Something's Got to Give", sin ser completado. Pero ella fue mucho más que una estrella del cine. Su popularidad la transformó en un mito y leyenda de inmensa admiración. Actualmente el nombre e imagen de Marilyn Monroe son símbolos de belleza y glamour. Su espíritu sirve de inspiración para aquellos que luchan durante su vida en busca de la grandeza. siempre viviras junto a nuestro corazón Marilin o Norma Jean, feliz  cumpleaños .

Cincuenta años del viaje de Yuri Gagarin

La del 12 de abril de 1961 fue una jornada que quedó en la historia como la del primer vuelo tripulado al espacio, cuyo protagonista fue un astronauta soviético de tan solo veintisiete años de edad: Yuri Gagarin.
De una granja colectiva soviética al cosmos. Así puede resumirse la vida de Yuri Gagarin (1934-1968), el primer ser humano en volar al espacio exterior. Este astronauta, nacido en una cooperativa de campesinos de la región de Smolensko, logró lo que hasta entonces nadie había conseguido: elevarse más de trescientos kilómetros sobre la Tierra a bordo de la nave Vostok 1.

Entre el anonimato y la historia


Gagarin tuvo que superar todo tipo de adversidades antes de cumplir su sueño y de convertirse en un icono de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Nacido en el seno de una humilde familia de campesinos, desde pequeño se empleó como pastor de rebaños y hasta se vio obligado a vivir en un refugio subterráneo en el jardín de su casa durante la Segunda Guerra Mundial.

Su formación en el aeroclub de Sarátov y en la Escuela Militar de Pilotos de Oremburgo contribuyeron a que, en octubre de 1959, oficiales de reclutamiento lo tuvieran en cuenta para una posibilidad entonces más que remota: la posibilidad de pilotar un cohete espacial.

Más de dos mil pilotos fueron entrevistados en una primera etapa y solo doscientos lograron superar las duras pruebas. Tras esta primera fase de la selección fueron elegidos veinte aspirantes, de los cuales solo seis llegaron a la elección final. Tras superar diversos exámenes médicos, pruebas y ensayos, Gagarin fue el escogido para emprender la travesía, y posiblemente para comenzar su viaje por la historia de la humanidad.

La cápsula Vostok 1 sería el vehículo del soviético en su viaje al cosmos. Un equipo técnico liderado por Sergéi Koroliov había sido responsable del diseño, después de la exitosa creación del primer satélite artificial: el Sputnik I. La historia cuenta que las autoridades soviéticas habían solicitado a Koroliov una nueva gesta espacial para celebrar el XL aniversario de la Revolución de Octubre y el experto sorprendió con la propuesta de enviar un astronauta al espacio.

Las enormes dificultades técnicas del emprendimiento impidieron que la nave estuviera lista para la efeméride, por lo que el vuelo se realizó con la también famosa perra Laika, que se convirtió así en el primer ser vivo en orbitar alrededor de la Tierra. Este lanzamiento, no obstante, sirvió de prueba para analizar los efectos de la falta de gravedad en el organismo al tiempo que se avanzaban con los preparativos para el viaje de Gagarin.

Ciento ocho minutos de gloria


Finalmente el 12 de abril de 1961, pasadas las 9 de la mañana, la Vostok 1 despegó con el cosmonauta a bordo, quien antes de partir gritó su famoso poyekali!, “¡allá vamos!”. A los tres minutos del lanzamiento, Gagarin ya había logrado batir las marcas de altura alcanzadas hasta entonces por un ser humano, al encontrarse a más de cien kilómetros del suelo. Media hora más tarde, la cápsula se desplazaba a veinte veces la velocidad del sonido.

La aventura de Gagarin concluyó tras ciento ocho minutos de vuelo. El recorrido finalizó en una zona rural tras el aterrizaje de Gagarin con un paracaídas, mientras en las ciudades soviéticas la gente se lanzaba a las calles celebrando con entusiasmo una hazaña, la primera del hombre en el espacio, que iniciaría una nueva era en la tecnología y el desarrollo del conocimiento del cosmos.

La vida de Gagarin, como era de esperar, dio un giro radical. Su proeza le obligó a estar a disposición del sistema propagandístico del régimen, aunque nunca se acostumbró a la fama. Pocos años después del vuelo espacial, tras muchas vicisitudes, Gagarin consiguió también cumplir un sueño: el de pilotar un avión, pero en 1968 perdería la vida precisamente en un accidente durante un ejercicio aéreo.

Como formar una Empresa

PERSONA JURÍDICA

. A diferencia de la "Persona Natural", la Persona Jurídica, es toda aquella empresa que la Ley reconoce derechos y puede contraer obligaciones civiles y es apta para ser representada judicial y extrajudicialmente. REQUISITOS: 1. Identificar y describir las ACTIVIDADES que van a desarrollar las empresas a constituir: INDUSTRIA - COMERCIO - SERVICIOS, EXTRACCIÓN – CULTIVO y/u otras.
2. Búsqueda de Índices y la RESERVA de Preferencia Registral, otorgado por la Oficina Registral de la zona, previo pago de los derechos correspondientes.
3. Fotocopia simple y legible del DNI del Titular y/o cada uno de sus socios y sus cónyuges, en caso de ser casados.
4. Definir e indicar el CAPITAL SOCIAL a aportar, especificando el aporte por cada socio. Este aporte puede ser: Bienes Dinerarios (efectivo) se efectúa un depósito Bancario a nombre de la Empresa, Bienes No Dinerarios (muebles, enseres, maquinarias y equipos), mediante el Informe de Valoración o mixto Ver formatos anexos de declaración jurada para el aporte de bienes no dinerarios y determinación de domicilio

PROCEDIMIENTO: 1.- ELABORACION DE LA MINUTA DE CONSTITUCION Es un documento especial de carácter privado, en el que intervienen las partes suscribiendo un contrato, el cual necesita la autorización de un abogado. Dicho documento va dirigido al notario para que lo extienda en su registro de escrituras públicas. Servicio gratuito en PRODAME.

2.- ELABORACION DE LA ESCRITURA PUBLICA Es todo documento matriz incorporado al registro notarial que es autorizado por el notario, conteniendo uno o más actos jurídicos.
El colegio de Notarios designará una notaria cercana al domicilio fiscal de la empresa a tarifa social reducida, gracias a convenio suscrito entre el MTPE y Colegios de Notarios. MINUTA > NOTARÍA > ESCRITURA PÚBLICA

3.- INSCRIPCION EN EL REGISTRO DE PERSONAS JURIDICAS El notario elevará los partes de la Escritura Publica a la Oficina Registral para la inscripción de la empresa en el Registro de personas jurídicas. NOTARÍA > REGISTROS PÚBLICOS > REGISTRO PERSONAS JURIDICAS

4.- SUNAT/ESSALUD El usuario con una copia del testimonio debidamente inscrito en los Registros Públicos, se dirige a las oficinas descentralizadas de la SUNAT, para inscribirse en el Registro Único del Contribuyente - RUC y solicitar su número correspondiente. Además, el usuario deberá inscribir a sus trabajadores en ESSALUD

. 5.- PERMISOS ESPECIALES En cumplimiento a los estipulado en la Ley Nº 26935 - Ley sobre simplificación de procedimientos para obtener los registros administrativos y las autorizaciones sectoriales para el inicio de actividades de las empresas. Estos trámites corresponde a aquellas empresas cuyas actividades a realizar requieran solicitar autorización previa del sector competente entre las principales están:
- Ministerio de Agricultura.
- Ministerio de Energía y Minas.
- Ministerio de Comercio Exterior y Turismo - MINCETUR
- Ministerio del Interior.
- Ministerio de Salud.
- Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo.
- Ministerio de Transportes y Comunicaciones.
- Dirección General de Correos.
- Consejo Superior de Contrataciones y Adquisiciones del Estado - CONSUCODE
- Instituto Nacional de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual - INDECOPI
- Organismo Supervisor de la Inversión de Energía - OSINERG,
- Servicio de Taxi Metropolitano - SETAME

6.- AUTORIZACION DEL LIBRO DE PLANILLAS MINISTERIO DE TRABAJO Y PROMOCIÓN DEL EMPLEO (Oficina de Trámite Documentario) REQUISITOS PARA LA APROBACION DEL PRIMER LIBRO DE PLANILLAS · Solicitud de Autorización de Libros de Planillas
· Libro u hojas sueltas a ser autorizados.
· Copia del RUC.
· Pago de la tasa: 0.1 de la U.I.T. (34.50) por cada 100 hojas. (MYPE 70% de descuento)
Régimen Laboral Especial de MICROEMPRESA, solicitud de acogimiento a los beneficios de la ley Persona JURIDICA , Persona NATURAL.

7.- LICENCIA MUNICIPAL DE FUNCIONAMIENTO Todo agente económico que inicie sus actividades en determinada jurisdicción geográfica (distrital o provincial) debe obtener un permiso municipal para el local donde desarrolle sus operaciones. Dicho permiso debe ser concedido por el municipio Distrital o Provincial correspondiente, de acuerdo a la Ley de Promocion y formalización de la MYPE Ley Nº 28015, la municipalidad es la autoridad competente para el otorgamiento de:

· Licencia de Funcionamiento Provisional.

· Licencia Municipal de Funcionamiento Definitiva. Sobre la base de Zonificación y compatibilidad de uso deberán presentar:
­ Fotocopia Simple del comprobante de información registrada o ficha RUC.
­ Declaración Jurada Simple de ser micro o pequeña Empresa.
­ Recibo de pago por derecho de trámite

8.- LEGALIZACION DE LIBROS DE ACTAS Y DE CONTABILIDAD Los libros contables deberán ser legalizados previamente por un Notario Público o Juez de Paz Letrado.
BENEFICIOS DE LA FORMALIZACION DE UNA EMPRESA CON PERSONERIA JURIDICA

· Participar en concursos públicos y adjudicaciones como proveedor de bienes y servicios.

· Mayor facilidad para acceder al sistema de crédito formal.

· En casos fortuitos (pérdidas) responden frente a obligaciones con terceros sólo por el monto de capital aportado.

· No tienen ninguna limitación para realizar negocios con otras empresas y competir en el mercado nacional e internacional.

· El propietario o socio y sus familiares trabajadores de la empresa gozan de seguro y beneficios sociales.

· Conocen el rendimiento de sus inversiones a través de la evaluación de sus resultados económicos contables

· Pueden expandir su empresa ampliando su capital social o abriendo nuevas filiales

El hombre y la religión

La religión

En todas las épocas, ha habido muchas personas que han sentido la necesidad de relacionarse con un ser superior, con la divinidad, con un dios. La religión es un fenómeno universal que surge por la necesidad de encontrar respuestas a las preguntas más profundas del ser humano: ¿de dónde venimos? ¿Cuál es nuestra finalidad en el mundo? ¿Hay algo más allá de la muerte?

¿QUÉ ES LA RELIGIÓN?

Por religión se entiende una forma de vivir y un conjunto de creencias por las que la persona reconoce una realidad superior, uno o varios dioses, que explica y da sentido a su propia vida, a todas las cosas que la rodean y a la historia.

De manera más precisa, podemos definir la religión como una forma de vida que se basa en los siguientes fundamentos: un conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad; unos sentimientos hacia esta, fundamentalmente de veneración y temor; una serie de normas morales de conducta, y por último, unas prácticas rituales.

Veamos esta definición con más detalle.

  • La religión es un conjunto de creencias o dogmas, es decir, es un sistema de ‘verdades’ que los creyentes aceptan por medio de la fe, sin dejar lugar a la duda o la discusión. Por ejemplo, los musulmanes creen en Alá, como el único Dios, y en Mahoma como su enviado o profeta; los judíos y los cristianos creen que el mundo fue creado por Dios; los cristianos creen que el hijo de Dios se encarnó en Jesucristo para salvar a los seres humanos del pecado.
  • La religión es, también, un conjunto de sentimientos de veneración y temor hacia la divinidad. Los creyentes, ante la grandeza de Dios, se sienten pequeños y débiles, lo que les produce cierto temor, pero también, un enorme respeto y una gran admiración hacia este ser supremo. Estos sentimientos suelen expresarse en oraciones, ritos o ceremonias.
  • La religión es, en tercer lugar, un conjunto de normas morales, un catálogo de reglas que obligan a los creyentes a hacer ciertas cosas y que les prohíben hacer otras. Estas normas o mandamientos proceden de la autoridad divina y son las que organizan, no solo la vida de los creyentes, sino también la de sus sociedades.
  • La religión es, finalmente, un conjunto de ritos y ceremonias por medio de las cuales los creyentes dan culto a la divinidad, es decir, expresan de forma externa su amor, su respeto y su veneración a Dios. Así, por ejemplo, los musulmanes acuden a la mezquita los viernes para la oración solemne, y los cristianos van a misa los domingos para orar y recordar el sacrificio de su fundador, Jesucristo.

LIBROS SAGRADOS

Las creencias, las normas morales y las ceremonias de las distintas religiones suelen estar recogidas en libros, considerados sagrados por sus seguidores, porque creen que su contenido fue revelado por Dios y transmitido a la humanidad por medio de personas especialmente elegidas para ello. Así, los judíos y los cristianos tienen la Biblia, y los musulmanes, el Corán, revelado por Alá a su profeta Mahoma.

ELEMENTOS DE LA RELIGIÓN

Todas las religiones comparten una serie de elementos comunes, que podemos resumir en los siguientes:

  • El misterio. Por ‘misterio’ se entiende lo que está oculto, algo que la mente humana no puede comprender, que no puede expresarse con palabras ni representarse con imágenes. Por ejemplo, para los cristianos, existe el misterio de la Trinidad: que Dios sea único y a la vez tenga tres personas.
  • Lo sagrado. Las religiones distinguen entre realidades sagradas y realidades profanas. Sagrado es todo aquello que es digno de ser venerado por su relación con la divinidad; aquello que deja de ser considerado cotidiano y natural para ponerse al servicio de Dios y de los creyentes. El carácter sagrado no está en su apariencia externa, que no cambia, sino en el misterio que simboliza.

Las religiones tienen lugares sagrados (templos, sinagogas, mezquitas, iglesias), tiempos sagrados (festividades religiosas), acciones sagradas (ritos y ceremonias), libros sagrados (la Biblia, el Corán), personas sagradas (sacerdotes, chamanes, gurús), etc.

  • Las mediaciones. Desde otro punto de vista, las realidades sagradas pueden considerarse como elementos mediadores, como intermediarios, entre la divinidad y las personas, como puntos de encuentro entre el ser humano y Dios. Los sacerdotes actúan como representantes de Dios ante los creyentes y como portavoces de estos ante Dios; los templos son los lugares donde la comunidad de fieles venera a la divinidad, etc.
  • Los mitos. Los mitos son relatos legendarios y simbólicos que tratan de las relaciones entre la divinidad y los seres humanos, desvelan el sentido del mundo y de la vida o explican el origen de ciertos fenómenos, instituciones y prácticas humanas. Mitos son, por ejemplo, los relatos de la creación de Adán y Eva y de su vida en el paraíso, que encontramos en la Biblia.

LAS RELIGIONES HISTÓRICAS

Las religiones han ido evolucionando con el paso del tiempo. Muchas han desaparecido, como las de los antiguos griegos y romanos, aunque algunos elementos suyos perviven en mitos, doctrinas o costumbres actuales.

Las religiones de las antiguas civilizaciones solían ser politeístas, es decir, aceptaban la existencia de varios dioses, que, a veces, se identificaban con el Sol y con otros astros.

De la antigüedad se conservan bastantes restos de edificaciones religiosas, como pirámides en Egipto, templos en Grecia y en los países del antiguo Imperio romano, etc.

PRINCIPALES RELIGIONES EN LA ACTUALIDAD

Las religiones más importantes en el mundo actual son el animismo, las tres religiones monoteístas (cristianismo, islam y judaísmo) y las religiones orientales (hinduismo y budismo).

  • El animismo, religión que se extiende, sobre todo, por el África subsahariana, algunas partes de América y Oceanía, cree en la existencia de espíritus, desvinculados de los cuerpos, que pueden influir en la vida de las personas.
  • El cristianismo, el islam y el judaísmo tienen en común la creencia en un solo dios (monoteísmo). Las tres están organizadas en instituciones sólidas, con unas autoridades, una doctrina y unas normas morales definidas.
  • El budismo y el hinduismo tienen un componente filosófico fundamental. Ambas dan una importancia secundaria a las creencias y a las prácticas rituales. Su objetivo es conducir a sus seguidores hacia la felicidad.

El budismo

El budismo es una religión muy extendida en el sureste de Asia, en buena parte de China y en Japón. Se llama así en honor a su fundador, que quiso llamarse Buda (que significa ‘El Iluminado’, el que ha recibido la luz, o ‘El Despierto’). Se calcula que en la actualidad cuenta con unos 300 millones de creyentes.

VIDA Y OBRA DE BUDA

Buda, de hecho, no se llamaba así; su nombre era Siddharta, y nació en Nepal, cerca de la frontera con India, hace más de 2.500 años. Su padre era un rey, y él se casó con una princesa de un país vecino y tuvo un hijo. Por lo tanto, a Siddharta no le faltaba nada; parecía tenerlo todo.

Sin embargo, según cuenta la leyenda, un día, cuando tenía 29 años, decidió dejarlo todo: se despidió de su familia y se marchó en un caballo blanco. Con el pelo cortado al cero y vestido con ropas andrajosas, durante seis años estuvo vagando y llevando una vida retirada, sin ningún lujo. Tan solo se dedicó a la meditación y a hacer yoga, una práctica propia del hinduismo, otra religión que tiene mucha importancia en la India.

La leyenda también cuenta que, un día, después de meditar bajo una higuera, tuvo una revelación, una iluminación; es decir, se le manifestó una idea fundamental: debería ir por el mundo explicando cómo tenía que comportarse la gente, con buenas acciones y buenos pensamientos. Para difundir esas ideas, que él practicaba a diario, fundó un grupo de monjes. Murió mientras comía un trozo de carne de jabalí en mal estado, con cerca de ochenta años.

IDEAS MÁS IMPORTANTES

El budismo no tiene ningún dios. Esta es una diferencia importante con las otras grandes religiones actuales. Según dicen los budistas, cada uno de nosotros tiene un karma, que explica cómo somos: belleza, inteligencia, astucia, etc.

Los budistas, además, creen en las Cuatro Verdades y opinan que el sufrimiento de la vida se debe a los muchos deseos que nos invaden y que nos hacen sufrir, y que para evitarlo hay que liberarse de ellos.

Para conseguirlo, para prevenir el sufrimiento, el budismo aconseja seguir ocho caminos:

  1. Tener buen juicio; es decir, saber qué es lo que queremos de verdad.
  2. Trabajar por alcanzar lo que nos hemos propuesto; es decir, tener constancia.
  3. Decir siempre la verdad, incluso a nosotros mismos, para no engañarnos.
  4. Seguir una conducta adecuada, que se resume en no matar, no robar y no mentir.
  5. Tener una ocupación correcta, que, para los mayores, significa tener un buen trabajo, y para los niños y jóvenes, seguir bien los estudios.
  6. Esforzarnos por lo que queremos, poniendo todo de nuestra parte, y dedicar a cada tarea el tiempo que necesita.
  7. Tener un control sobre los sentidos y los sentimientos, de manera que no interfieran ni dificulten la labor que tenemos decidida.
  8. Concentrarnos, no dejarnos despistar por nada.

Cuando se ha librado de ese sufrimiento, los budistas dicen que la persona llega al nirvana.

LIBROS Y CELEBRACIONES

Los budistas tienen un libro que recoge las Cuatro Verdades y los Ocho Caminos que hemos visto. El libro se denomina Canon Pali y en él se incluyen, además, los discursos de Buda, las reglas que tienen que seguir los monjes budistas y otros conocimientos importantes.

Los lugares donde realizan sus oraciones se llaman pagodas. La más importante está en la antigua Rangún, hoy llamada Yangon, capital de Myanmar (antigua Birmania); es un templo de cien metros de altura, cubierto de láminas de oro. Los monjes budistas son fácilmente reconocibles porque llevan la cabeza afeitada y visten con túnicas que los cubren hasta los pies, imitando a Buda.

Los budistas tienen el sábado como fiesta de la semana, que dedican especialmente a Buda.

Algunas de las fiestas budistas más importantes son las siguientes:

OTRAS CUESTIONES

El budismo se divide en dos grandes ramas: Mahayana (que significa ‘gran balsa’) y Theravada (que significa ‘camino hacia los ancianos’), siendo la primera la que cuenta con más creyentes. Pero, además, existe una tercera corriente, llamada tantrismo, que, recientemente, ha empezado a tener también muchos seguidores en países como Estados Unidos.

Se dice que el budismo es la religión que menos guerras ha provocado y menos males ha ocasionado a la humanidad, quizás porque predica la paz y cree profundamente en el ser humano.

El judaísmo

Se considera que el judaísmo es una de las religiones más antiguas del mundo. Tiene aproximadamente 18 millones de seguidores, la mayoría, en Estados Unidos y en Israel, aunque se encuentran dispersos por todo el mundo. Además, la comunidad judía que vivía en Palestina hace 2.000 años fue el origen del cristianismo. Todo ello hace que la influencia del judaísmo sea mayor de lo que puede indicar su número actual de fieles.

¿DÓNDE NACIÓ EL JUDAÍSMO?

El judaísmo nació hace unos 4.000 años, en Canaán, zona que hoy corresponde a Israel y Palestina. Era la religión que practicaban los hebreos, una tribu nómada que vivió en aquellos territorios. Los judíos actuales son los descendientes de aquellos hebreos, y parte de su historia se explica en la Biblia.

Se considera que Abraham fue el primer patriarca o dirigente de los hebreos. El libro del Génesis, en la Biblia, nos dice que nació en Ur (actual Irak), de donde emigró hacia Canaán. Allí estableció una alianza con Dios, por la cual él se comprometía a adorarle, mientras que Dios le daría protección a él y a sus descendientes, y haría que el pueblo hebreo fuera grande y poderoso. Esta alianza fue renovada, posteriormente, por otros patriarcas descendientes suyos, como Isaac o Jacob.

CREENCIAS MÁS IMPORTANTES

Los judíos creen que hay un solo dios, Yahvé, aunque su nombre, por respeto, no puede pronunciarse, y en su lugar dicen normalmente Adonay, que en hebreo significa ‘mi Señor’. Dios creó el mundo y todas las cosas que existen, como también afirman los cristianos.

Los judíos creen que un día vendrá al mundo un enviado de Dios, el Mesías, para anunciar la paz mundial y restaurar el poder de su pueblo.

En una parte de la Biblia, la Torá, se enumeran las normas religiosas y morales, las costumbres y las leyes fundamentales por las que debe regirse un buen judío. Por ejemplo, los Diez Mandamientos, recogidos en las tablas de la Ley que uno de sus líderes, Moisés, recibió de Dios en el monte Sinaí, según cuenta la Biblia. Se trata de una lista de normas que los judíos deben obedecer: amar a Dios, cumplir las fiestas, respetar al padre y a la madre, no matar, no robar, etc. Son exactamente los mismos mandamientos que se siguen en el cristianismo.

LAS COSTUMBRES JUDÍAS

El judaísmo incorpora muchas otras normas. Algunas tienen que ver con los alimentos que consumen; por ejemplo, ningún practicante del judaísmo puede comer cerdo ni marisco, porque se consideran animales impuros. Tampoco pueden trabajar ni hacer viajes largos en sábado (shabat, en hebreo), que es el día de la semana más importante para los judíos, pues es cuando hacen fiesta y oran en las sinagogas.

Los niños judíos son circuncidados antes de que cumplan ocho días: se les practica una sencilla operación que consiste en quitar un pequeño trozo de piel del pene, como señal de que pasan a formar parte de la comunidad religiosa judía. Además, los niños judíos se hacen adultos, desde el punto de vista religioso, cuando cumplen los trece años; entonces celebran una fiesta muy importante que se llama, en hebreo, bar mitsvá (‘hijo del mandamiento’). Desde ese momento, ya tienen obligación de guardar las normas religiosas de un judío adulto.

Además del sábado, los judíos mantienen unas celebraciones para recordar hechos importantes de su historia:

Judaísmo

Nombre

Recuerdo

Fecha

Januká

LA CULTURA MOCHICA PERU

En la costa norte del Perú se desarrollo una de las culturas mas notables que el mundo halla conocido sus testimonio refleja la grandeza que esta civilización logro en el pasado testimonio de estos logros son los reciente descubrimiento realizados en el presente siglo XX por parte de los estudiosos del pasado desde la época de tello y max uhler hasta las recientes investigaciones de alva .
Uno de los más importantes desarrollos de los estudios sobre la cultura Mochica en los últimos diez años es la cada vez más clara división entre una esfera sur y una esfera norte geográficamente separadas por la Pampa de Paiján. En estas dos áreas de la costa norte peruana entidades políticas de diferente grado de complejidad se desarrollaron entre los años 100 y 750 d.C. La adscripción de todos los Mochicas a una sola entidad política parece derivar de una falta de análisis de variaciones regionales en todos los aspectos de la cultura material, del énfasis de los estudios arqueológicos desde principios de siglo en el área de los valles de Moche y Chicama, centro de la esfera Mochica del sur, y de la escasez de colecciones comparativas de Mochica del norte. Los Mochicas del sur parecen haber sido un estado unificado que se embarco en un proceso de expansión hacia el sur durante las fases III y IV. Aun cuando los Mochicas del norte y sur siguieron diferentes líneas de desarrollo todas compartieron estrategias económicas, organizaciones sociales y prácticas y creencias ideológicas. En este artículo presentamos las evidencias disponibles para postular la división e interpretamos las circunstancias históricas y ecológicas que generaron las diferentes sendas de desarrollo.
Introducción
En los últimos años la arqueología de la costa norte del Perú, y particularmente la arqueología Mochica, han experimentado un inusitado desarrollo, especialmente a partir del descubrimiento y excavación de las tumbas reales de Sipán en 1987. El renovado interés que existe en el fenómeno Mochica se puede ver en la gran cantidad de investigaciones que hoy se llevan a cabo (Aceda y Mujica 1994), y en el número de publicaciones sobre diversos aspectos de este pueblo que aparecen cada año. Este desarrollo no está basado sólo en recientes descubrimientos, sino que es el resultado del aporte de una larga tradición de investigadores que comenzó con Max Uhle y Rafael Larco, y ha continuado con la contribución de un gran número de peruanos y extranjeros dedicados al estudio de esta sobresaliente sociedad.
Actualmente gran parte de las investigaciones sobre la cultura Mochica están dedicadas al estudio de tres grandes temas: la iconografía y la secuencia cerámica, y particularmente la estructura política regional. Una serie de recientes estudios están tratando de establecer cuántas regiones, entidades políticas o estados constituyeron el fenómeno Mochica. Tradicionalmente se aceptaba que los Mochicas fueron a lo largo de su historia un estado centralizado o una entidad política unificada y monolítica (Figura 1), controlada por una clase gobernante de sacerdotes guerreros desde una capital ubicada en las Huacas de Moche. Los Mochicas habrían difundido sus tradiciones a lo largo de un amplio territorio a través de un proceso de conquista militar. Esta concepción centralizada y expansiva está siendo cuestionada. Nuevos estudios arqueológicos sugieren que existirían contemporáneamente al menos dos grandes regiones Mochicas, una norte y otra sur, separadas por la Pampa de Paiján (Figura 2; Donnan 1990, n.d., Donan y Cok 1986).
Paralelamente se están reexaminando las peculiaridades del desarrollo de las manifestaciones culturales del fenómeno Mochica en diversas regiones, especialmente en cuanto a su secuencia cerámica. La secuencia cerámica Mochica de cinco fases, planteada por Lacro en 1948 y confirmada en numerosos estudios de colecciones y trabajos arqueológicos, si bien útil para explicar la evolución de la cerámica Mochica en la región sur (en adelante Mochica-Sur), aparentemente no tienen la misma utilidad en la región norteña del fenómeno Mochica (en adelante Mochica-Norte).
Nuevos descubrimientos y nuevas líneas de investigación han llevado a cuestionar la existencia de un estado Mochica único y unificado, y de una sola secuencia cerámica, pero a la vez han reafirmado la uniformidad de "lo Mochica" como entidad cultural. Es cada vez más claro que los Mochicas de diversas regiones compartieron a lo largo de su historia una serie de elementos en común, los cuales evitaron que las diferentes entidades políticas seconvirtieran en entidades culturales independientes.
Cuando pensamos en los Mochicas nos imaginamos una sociedad cohesionada, que compartía un ecosistema definido por los valles costeños de Piura a Nepeña (Donan 1978) y que estaba expuesta a ciclos de Niños y sequías. Es muy probable que los Mochicas hablaran una misma lengua, emparentada con la lengua Muchik (Carrera [1644] 1939); participaran en ceremonias muy semejantes, como la Ceremonia del Sacrificio (Alva y Donan 1993) y rindieran culto a los mismos dioses, especialmente Aia Paec (Lacro 1948, Castillo 1989). Una compleja jerarquización de la sociedad fue común a todas las entidades políticas Mochicas (Lacro 1938, 1939), mostrándose la posición de los individuos en todos los aspectos de la vida cotidiana; desde sus ropajes y joyería, sus armas y literas, los portadores y sirvientes que tenían, hasta su porte y musculatura que dependía, al fin y al cabo, de su dieta. Luego de su muerte cada individuo recibía un tratamiento funerario que reflejaba su posición en la sociedad a través del tipo y tamaño de su tumba y de los objetos depositados como ofrendas en ella (Castillo y Donan 1994, Donan n.d., Donan y Mackey 1978). Sabemos también que los señores Mochicas contaron con artesanos de gran experiencia, capaces de enroscar minúsculas laminas de oro y hacerlas parecer hilos (Alva y Donan 1993: Fig. 185), o de decorar ceramios y paredes con detallados diseños que mostraban ceremonias y rituales, así como animales silvestres y monstruos sobrenaturales (Uceda, et. al. 1994; Bonavia 1985; PACEB 1994). También construyeron algunos de los templos y residencias más suntuosas que se hayan visto en los Andes (Hass 1985). Si bien estos elementos nos hablan de una sociedad compleja y jerarquizada, son las semejanzas estilísticas de los artefactos producidos en diversas regiones y bajo distintas administraciones las que nos indican una tradición compartida y una fuerte interacción entre los Mochicas de diversas regiones.
Primera parte: una sola cultura mochica
La idea que los Mochicas constituyeron una sola entidad política y cultural es el resultado de las peculiaridades de la evidencia arqueológica. Para explicar como se llegó a esta interpretación queremos plantear tres fases en que las evidencias fueron colectadas e interpretadas. En la primera fase se determinó que existía una sola cultura Mochica, diferente e independiente de otras culturas prehispánicas. Esta cultura había antecedido a la irrupción de elementos asociados con el Horizonte Medio y la cultura Chimú. Esta interpretación estuvo basada en la identificación en diferentes valles de la costa norte de un repertorio de artefactos, especialmente ceramios, muy semejantes en forma y decoración, y de una comparación de este estiloe con el de objetos obtenidos en otras regiones, especialmente en la costa central.
En la segunda fase se definió que los artefactos cerámicos producidos por los Mochicas habían evolucionado en todas las regiones influenciadas por esta cultura de acuerdo a una misma secuencia, configurada por Rafael Lacro en cinco fases estilísticas. Esta secuencia estuvo basada en un estudio sistemático de grandes colecciones de cerámica, especialmente la colección del Museo de Chiclín (hoy Museo Arqueológico Rafael Lacro H.), y de superposiciones de contextos funerarios de donde provenían los ceramios. Finalmente, en la tercera fase se definió el carácter político del fenómeno Mochica. La expansión de la cultura Mochica y la difusión de su cultura material habrían sido el resultado de una sola entidad política expansiva y militarista, que durante las fases tres y cuatro alcanzó a conquistar la región comprendida entre los valles de Lambayeque y Nepeña. Signo inequívoco de este proceso era la distribución de la cerámica Mochica, especialmente de la cerámica elaborada que representaba a las clases gobernantes de esta sociedad.
• Una Sola Cultura
Las culturas precolombinas usualmente han sido definidas a través de conjuntos de objetos que comparten los mismos rasgos estilísticos, especialmente objetos cerámicos. Conjuntos de objetos con diferentes rasgos estilísticos representan diversas culturas, e interacciones entre estilos, por ejemplo cuando un estilos aparece influenciando a otro, se interpretan como interacciones entre diferentes entidades culturales. Una vez que el repertorio de rasgos ha sido definido, se estudia su distribución en el espacio para entender cuál fue el ámbito geográfico controlado o influenciado por una determinada cultura. Culturas arqueológicas son, por lo tanto, conjuntos de objetos distribuidos en el espacio, no de personas ni de las sociedades que las organizaron. El primer paso en la creación de una cultura prehispánica, entonces, es caracterizar un estilo cerámico, tanto a través del estudio de objetos en contexto, como de objetos en colecciones. Con la cultura Mochica la situación no fue diferente, y fue el peculiar origen de la muestra cerámica que se estudió lo que llevó a pensar amuchos investigadores, incluidos nosotros, que los Mochica habían sido una sola entidad cultural.
En el primer capítulo de la historia de los estudios sobre la cultura Mochica destacan tres personalidades: Max Uhle, investigador alemán que realizó las primeras excavaciones científicas en las Huacas del Sol y la Luna; Alfred Kroeber, uno de los pioneros de la antropología norteamericana que estudió en detalle las colecciones de Uhle; y particularmente Rafael Lacro, investigador peruano que dedicó su vida, y buena parte de sus recursos, al estudio de esta sociedad. Antes del trabajo de estos investigadores, si bien existían colecciones en el Perú y el extranjero que incluían piezas de esta tradición, la cultura Mochica no existía como entidad independiente. La primera tarea de estos investigadores fue, pues, aislar el fenómeno Mochica de otros fenómenos culturales, y ubicarlo en la secuencia de culturas del antiguo Perú.
Max Uhle, en sus excavaciones a principios de siglo en las Huacas de Moche, ubicó y excavó una serie de tumbas Mochicas, especialmente en las áreas definidas como sitios E y F al pie de la Huaca de la Luna (Uhle 1915, Kroeber 1925:213). Estas tumbas, lamentablemente nunca bien publicadas, contuvieron más de 680 piezas de cerámica estilísticamente muy consistentes. Muchas compartían la característica decoración pictórica en crema y ocre, y/o detallada decoración escultórica que permitían diferenciarlas fácilmente de otros estilos encontrados en el sitio, especialmente del ubicuo estilo Chimú, y del estilo Tiahuanaco encontrado por el mismo Uhle en Pachacamac en 1896 (1903). Uhle además determinó que este estilo era contemporáneo con la construcción de la Huaca de la Luna (Uhle 1915:105), por lo tanto los arquitectos de estas masivas estructuras pertenecían a la misma sociedad que había producido a los maestros artesanos que elaboraron esta fantástica cerámica.
Kroeber (1925), luego de un minucioso análisis de las colecciones de Uhle en la Universidad de California, Berkeley, caracterizó por primera vez el estilo, diferenciándolo de otros estilos encontrados en el sitio. La información estratigráfica recogida por Uhle permitía concluir que el nuevo estilo era anterior a los estilos Tiahuanaco y Chimú, por lo que Kroeber lo llama Proto-Chimú. El estilo caracterizado por Kroeber no era exclusividad de la colección de Uhle; piezas semejantes existían en otros Museos en Europa, los Estados Unidos y el Perú. Kroeber en su estudio comparó las colecciones recogidas por Uhle con colecciones existentes entonces en el American Museum of Natural History y el Peabody Museum. En estos museos Kroeber encontró ceramios con las mismas características estilísticas, confirmando que se trataba no de un fenómeno aislado, sino de un estilo consistente y difundido en la costa norte. Ahora bien, pequeñas diferencias existían entre algunos grupos de objetos, especialmente en sus formas y contenidos iconográficos, lo que hacía sospechar que existían variaciones, quizá debidas a factores cronológicos, en el estilo. Es decir que estas colecciones incluían objetos de diversas épocas. Esta sospecha no se comprobaría hasta que no se estableciera una secuencia para la cerámica Mochica.
En base a la procedencia de estas colecciones, y a informaciones recogidas durante sus propios viajes de investigación por la costa norte del Perú, Kroeber inició el estudio de la distribución espacial del estilo Proto-Chimú (Figura 3). Kroeber (1925:224-229) concluyó que el estilo Proto-Chimú "en realidad es característico sólo en [...] el área de Trujillo-Chimbote, ocurriendo infrecuentemente en las dos áreas adyacentes (Casma al sur, y Pacasmayo-Chepén al norte), y no apareciendo en lo absoluto en las dos áreas más norteñas (Lambayeque y Piura). Aún cuando estéticamente superior, Proto-Chimú permanece siendo un estilo local. Evidentemente existió durante un período de limitadas comunicaciones, probablemente de unidades políticas restringidas" (Kroeber 1925:228-229).
Las características estilísticas que Kroeber encontró en los materiales excavados por Uhle también estaban presentes en miles de piezas en colecciones existentes en el Perú, especialmente en la colección pionera que Víctor Lacro creara y que posteriormente fuera depositada en el Museo Nacional, y en la gigantesca colección que Rafael Lacro congregara en la Hacienda Chiclín. Estas semejanzas estilísticas confirmaban, como era de esperarse, la consistencia del estilo Proto-Chimú y su enorme frecuencia. Se requería en este momento de un amplio corpus de piezas cerámicas para pasar de una simple caracterización a una definición del estilo y la iconografía Mochica. Rafael Lacro, a través de excavaciones de cementerios en diversos valles de la costa norte entre Chicama y Santa (1945:30-41), y de la adquisición de colecciones menores, logró reunir la colección más grande y completa de cerámica Mochica que existe a la fecha. Fue en base al estudio de esta colección, proveniente en su inmensa mayoría de los valles de Chicama a Santa, que Lacro definió el estilo Mochica (1945:15, 1948).
El estudio de la cerámica Mochica emprendido por Lacro es radicalmente diferente al estudio de Kroeber. Kroeber analizó la cerámica Mochica solamente desde una perspectiva estilística, tratando de identificar elementos que permitieran fechar sitios y comprender la secuencia cultural de la costa norte. Kroeber estaba interesado en identificar culturas (entendidas como unidades estilísticas); Lacro estaba interesado en entender la mentalidad y la vida del hombre Mochica del pasado. Para Lacro la cerámica Mochica era primero un documento de la vida en el pasado, y sólo en segundo lugar una herramienta estilística o un instrumento cronológico. Es por esto que Lacro emprende y publica primero (1938, 1939, 1945) sus estudios interpretativos, donde describe al hombre Mochica y su sociedad, la religión y el arte, el gobierno y el culto a los muertos. Lacro entendía la totalidad de la producción cerámica Mochica como el resultado de un grupo de individuos compartiendo un mismo sistema cultural, un mismo idioma y una misma religión, y regidos por una misma élite y un mismo sistema político. No fue sino hasta 1946 y 1948 que Lacro publica su estudio de la secuencia estilística de la cerámica Mochica. Es por el énfasis en el individuo y no el estilo que Lacro denomina a este fenómeno con el gentilicio Mochica.
La acuciosidad y rigor del trabajo de Uhle, Kroeber y Lacro está fuera de duda. Lo que queda por discutir es sólo si la base de datos con que contaron estos investigadores era realmente representativa de la totalidad del fenómeno Mochica. Por lo temprano de estos estudios algunas omisiones son obvias. Kroeber, por ejemplo, afirma en 1925 que en el valle de Lambayeque las evidencias de la cultura Mochica "aún esperan ser descubiertas o por lo menos publicadas" (Kroeber 1925:228). Lacro, si bien menciona la presencia de cerámica Mochica en los valles de Piura a Casma, afirma en 1966 que en Lambayeque "es escasa la orfebrería Mochica y que tuvieron menor cantidad de oro a su disposición que los hombres de Lambayeque" (Lacro 1966b:97). Estas afirmaciones contrastan con la magnificencia de la tumba del Señor de Sipán, donde las asociaciones de los Mochicas con grandes cantidades de oro y con una fuerte presencia en el valle de Lambayeque quedan claramente confirmadas.
Es evidente, por ende, que tanto Kroeber como Lacro contaron para hacer sus observaciones con datos arqueológicos y colecciones de ceramios procedentes principalmente de los valles de Chicama, Moche, Virú, Chao, Santa y Nepeña. Piezas de estas regiones conformaban el grueso de la colección Lacro, y de las grandes colecciones del Museo Nacional de Lima, del Museo fur Volkerkunde en Berlín, del Museo del Hombre de París, etc. En base a estas colecciones es que se hicieron las primeras observaciones y caracterizaciones del estilo Mochica y de su secuencia cronológica. Los resultados fueron luego comparados y confirmados con otras colecciones provenientes de estas mismas áreas.
Lacro sabía de la existencia de algunos especímenes de cerámica Mochica en el valle de Lambayeque, al norte de la zona antes definida (Figura 1), pero por su reducido número los explicó en términos de "intercambio comercial y cultural entre los hombres de Lambayeque y los Mochicas. De allí que en Lambayeque, Pátapo, Pomalca y otros lugares encontremos sectores con tumbas correspondientes a Mochica III, IV y V." (Lacro 1966b:94). Kroeber, a su vez, menciona en su estudio de 1925 la existencia de 17 ceramios de estilo Mochica provenientes de Chepén, en el American Museum of Natural History (1925:225-226). Había evidencias de presencia Mochica al norte del área cultural Mochica, pero estas evidencias, por su baja incidencia y esporádica aparición indicaban una presencia de naturaleza.
En los años sesenta, con el descubrimiento de cerámica Mochica en Vicús, surge la primera posibilidad de contrastar el estilo Mochica definido a partir de evidencias de la región sur de la costa norte, con una muestra de origen totalmente distinto. Lacro encontró en las piezas provenientes de Vicús suficientes elementos en común con ceramios Mochicas de fases tempranas como para calificar a este nuevo grupo de objetos como una nueva manifestación del mismo fenómeno cultural. Lacro reconoció en estas piezas el uso de las mismas formas, especialmente el asa estribo, los mismos o semejantes motivos decorativos, la bicromía, el tamaño y el peso, etc. La procedencia de este nuevo conjunto de ceramios era, en síntesis, prueba fehaciente de que, incluso desde muy temprano, la cultura Mochica, había controlado un territorio aún más vasto del presupuesto. Las diferencias entre estos nuevos objetos y los ya conocidos para el período Mochica I en la secuancia cerámica de Rafael Lacro, no eran destacables (Lacro 1965, 1966a).
En síntesis, la consistencia y unidad de la cultura Mochica se definió a partir de las semejanzas de un enorme conjunto de ceramios provenientes tanto de colecciones y museos (Kroeber 1925, Lacro 1938, 1939), como especímenes excavados arqueológicamente (Bennet 1939, Lacro 1945, Kroeber 1925, Uhle 1915). Estas piezas demostraban una enorme consistencia estilística e iconográfica, que reflejaba la uniformidad cultural de la sociedad que las produjo. Ahora bien, esta consistencia estilística se debía a que los objetos estudiados, en gran medida, provenían de un área restringida, los valles de Chicama a Nepeña. Especímenes provenientes de los valles al norte del Chicama eran prácticamente inexistentes en estas colecciones, por lo que mal podían proporcionar evidencias de la diversidad del fenómeno cultural Mochica. La cultura Mochica descrita en la literatura es la cultura que se desarrolló en la región comprendida entre Chicama y Nepeña, es decir el Mochica-Sur. En este momento no era posible determinar si las conclusiones planteadas podían extenderse a la región norte, y hasta antes del descubrimiento de Vicús, esto era ser innecesario ya que el fenómeno Mochica parecía circunscribirse a la región sur de la costa norte.
• Una misma secuencia
Lacro no sólo tuvo acceso a la colección más grande de cerámica Mochica, él mismo excavó un gran número piezas en tumbas, dandose cuenta de sus asociaciones y relaciones estratigráficas (Lacro 1945). Estas excavaciones le dieron acceso a conjuntos de objetos de indudable contemporaneidad y a superposiciones de tumbas que reflejaban secuencias cronológicas. En base a esta información de campo y al estudio minucioso de las características formales de la cerámica, Lacro pudo establecer cinco fases sucesivas a través de las cuales evolucionó la cerámica Mochica (Lacro 1948, Figuras 4 a 9). Esta secuencia describe en gran detalle la evolución de la cerámica decorativa Mochica, especialmente de las botellas de asa estribo, a través de un minucioso estudio de aspectos formales, técnicos y decorativos.
La cronología Mochica esbozada por Lacro a principios de los años cuarenta y finalmente publicada en 1948 sirvió de base para una serie de estudios de campo que se trazaron como meta entender la prehistoria de la costa norte. El primero de estos fue el Proyecto Virú, que a partir de 1946 realizo un estudio sistemático y multidisciplinario del valle del mismo nombre. Los miembros del Proyecto Virú tuvieron acceso a las ideas de Lacro en la famosa Mesa Redonda de Chiclín, el 7 y 8 de Agosto de 1946.
Las ideas de Lacro y Kroeber fueron de mucha importancia para los jóvenes investigadores del proyecto Virú, especialmente porque el reconocimiento y la caracterización de los estilos de la costa norte planteada por estos autores se vio confirmada en sus investigaciones. La ocupación Mochica de Virú, y la variante regional del estilo Mochica en esta zona, fue denominada Huancaco, por el centro administrativo Mochica del mismo nombre. Luego de un minucioso análisis y de comparaciones con fragmentería proveniente de otros valles, James Ford arriba a la conclusión que la cerámica Huancaco de Virú es la misma que la que Lacro denominaba Mochica en los valles de Moche y Chicama (Ford y Willey 1949). Las semejanzas eran tan grandes que Ford llega a afirmar que "si muchas de estas piezas no fueron hechas por los mismos artistas o de los mismos moldes, fueron producidas por lo menos por artistas entrenados en la misma escuela" (Ford y Willey 1949:66). Ford concuerda con Lacro en que la cerámica Mochica evoluciona en Moche y Chicama de un sustrato Salinar, mientras que en Virú predomina cerámica "principalmente en técnicas de decoración negativas" (Ford y Willey 1949:66). La cerámica Mochica llega a Virú, de acuerdo a Ford, como un estilo maduro y como resultado en un proceso abrupto que se interpreta como una conquista militar que abarca los valles de Virú, Chao, Santa y Nepeña. El impacto de la cerámica Mochica se deja sentir con mayor fuerza en la cerámica decorada, y en menor grado en la cerámica simple, que permanece usando las mismas formas y técnicas que en el período anterior.
Duncan Strong y Clifford Evans (1952), a cargo de las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo por el proyecto, encontraron algunas diferencias entre la cerámica Mochica excavada por Uhle (Kroeber 1925) y Lacro (1945, 1948) y la cerámica de estilo Huancaco que apareció en Huaca de la Cruz y otros sitios Mochica de Virú. La más importante diferencia era el uso de pintura negra orgánica, aplicada después de la cocción. Ahora bien, las semejanzas eran suficientes como para considerarlos expresiones de la misma identidad cultural y, más aún, corresponderían con las fases III y IV de la cronología de Lacro.
La secuencia de Lacro fue corroborada posteriormente en numerosos trabajos de reconocimiento regional y excavación, especialmente cuando se descubrieron tumbas Mochicas. Las asociaciones de objetos encontradas en estos trabajos concuerdan con las características señaladas por Lacro. En algunos casos es posible encontrar piezas que reflejan el tránsito entre períodos contiguos, por ejemplo piezas Mochica III-IV, donde encontramos características de los períodos III y IV, o ligeras diferencias que podrían deberse a variaciones regionales. La validez de la secuencia de Lacro también fue puesta a prueba en un minucioso estudio emprendido en las colecciones cerámicas excavadas por Uhle (Rowe 1959, Donan 1965). Los resultados de este estudio confirmaron la secuencia de Lacro.
Christopher Donan (1973), y posteriormente Donald Proulx (1968, 1973), realizaron trabajos de reconocimiento en los valles de Santa y Nepeña respectivamente. Si la cerámica Mochica en estos valles periféricos era semejante a la planteada por Lacro, entonces la secuencia debía ser correcta. Donan, familiarizado con las colecciones de Uhle y con los resultados del proyecto Virú, encontró que la cerámica Mochica en Santa era casi idéntica a la reportada en Chicama, Trujillo y Virú. Proulx también encontró especímenes semejantes en Pañamarca y una serie de cementerios alrededor de este centro ceremonial en el valle de Nepeña. Proulx confirmó la presencia Mochica en Nepeña en mayor detalle que simplemente los magníficos murales de Pañamarca (Bonavia 1985, Schaedel 1951).
La mayor limitación de la secuencia de Lacro fue no incluir ceramios de manufactura simple y de uso doméstico. Ollas, cántaros simples, cuencos, y otras formas domésticas, figurinas y cántaros de cuello efigie no están reflejadas en la secuencia de Lacro. Esto ha hecho difícil utilizar esta secuencia para fechar gran cantidad de sitios Mochica que no presentan cerámica elaborada en superficie, o en estudios de contextos que no incluyen este tipo de cerámica. Una salvedad es de rigor en este punto. Por mucho tiempo se ha criticado el hecho de que Lacro no incluyera objetos de uso cotidiano en su cronología. Se argüía que, como coleccionista, Lacro no estuvo interesado en este tipo de objetos. Pero a juzgar por la evidencia disponible de tumbas excavadas arqueológicamente (Donan n.d., Donan y Mackey 1978) un aspecto notorio de las tumbas Mochicas en las áreas estudiadas por Lacro es la baja incidencia de materiales domesticos (Donan y Mackey 1978, Kroeber 1925). Ollas, cuencos, cántaros simples y otros recipientes rudimentarios, si bien se encuentran en contextos domésticos con cierta frecuencia, aparecen en cantidades muy limitadas en las tumbas. Adicionalmente estas formas no cambian de manera significativa a través del tiempo, lo que las hace de difícil inclusión en secuencias cronológicas.
La conclusión del trabajo de Lacro, y de las posteriores investigaciones en que éste fue comprobado y aplicado, es que la secuencia cronológica desarrollada por él es la mejor aproximación a la evolución del estilo Mochica con que se cuenta. Existiría, por lo tanto a partir de estos estudios una sola secuencia cerámica aplicable al fenómeno Mochica en las regiones estudiadas. La uniformidad en la evolución de la cerámica, a su vez confirmaría la noción de que los Mochicas fueron una sola entidad cultural. Lo que quedaba por definir era el ámbito geográfico al que aplicarían estas conclusiones.
Si bien gran parte de los investigadores han encontrado la secuencia de Lacro de gran utilidad, no todos están de acuerdo con la aplicabilidad irrestricta de esta cronología. Ultimamente un número de investigadores que trabajan en la región norte del territorio Mochica han cuestionado la validez de la secuencia descrita por Lacro (Kaulicke 1992, Shimada 1994). Peter Kaulicke, por ejemplo, afirma que "las subdivisiones de mochica (I hasta V) no se vislumbran claramente a través de las evidencias publicadas, ni para la zona sureña (territorio Mochica), ni para el norte. La deficiente precisión de los datos publicados (frente a una cantidad mucho mayor de datos inéditos) apenas permite una separación cronológica de elementos pre y post Mochica" (Kaulicke 1992:898). Para arribar a esta conclusión Kaulicke reexamina las evidencias funerarias disponibles, especialmente los contextos funerarios excavados en la Huacas de Moche por Uhle (1915, Kroeber 1925) y por el proyecto Moche-Chan Chan (Donan y Mackey 1978). En estas evidencias Kaulicke no encuentra sustento empírico para la cronología de Lacro, sino más bien evidencias para refutar su validez. A partir de nuestro propio análisis de los mismos datos, incluyendo el examen de las piezas inéditas de la colección de Uhle, no podemos estar de acuerdo con Kaulicke. Si bien es cierto que los datos para la fase temprana de la secuencia (especialmente la fase II) son casi inexistentes, existe suficiente información para confirmar la validez de la primera y las últimas tres fases. La colección de Uhle corrobora la secuencia de Lacro, ya que existe una marcada consistencia entre los lotes funerarios y las fases cerámicas. No es posible hacer una crítica cabal de la secuencia de Lacro sin contar con los materiales que este utilizó para establecer la secuencia o de las tumbas excavadas por Uhle, estos datos lamentablemente aún permanecen inéditos.
Todo parece indicar que la secuencia de Lacro describe básicamente la evolución del fenómeno Mochica en las regiones comprendidas entre Chicama y Nepeña que, como se dijo antes, son las regiones de donde provienen los materiales en los que se basa la secuencia. Trabajos de investigación en los valles de Virú, Santa, Nepeña y últimamente Chao (Víctor Pimentel comunicación personal) confirman la presencia Mochica en estos valles y validan la caracterización planteada por Lacro de su estilo cerámico. Este no es necesariamente el caso de la secuencia cerámica en los valles al norte de esta región. Como se discutió antes, la arqueología de los valles de Jequetepeque, Lambayeque y Piura era casi desconocida cuando Lacro realizaba sus estudios. No cuestionamos la validez de la secuencia de Lacro, sino su ámbito de aplicación. No es de extrañar que los investigadores que trabajan en los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura consideren que la secuencia es de difícil aplicación a sus materiales. Esto nos lleva a concluir que es necesario construir una secuencia cerámica alternativa para estas regiones. Esta secuencia deberá ser compatibilizada con las cinco fases de Lacro a fin de permitirnos comparar los desarrollos de las diversas regiones.
• Una sola entidad política
La tercera característica de la sociedad Mochica, y por cierto la menos discutida, es la concerniente a su estructura política. Si bien nunca se ha publicado un tratado comprensivo acerca de la organización política de la sociedad Mochica, a través de los años se han planteado algunos argumentos acerca de su nivel de complejidad (ver Shimada 1994). Estos argumentos, como veremos, adolecen de los mismos defectos que discutimos en las dos secciones anteriores. En la caracterización de las estructuras políticas se ha proyectado lo que sabemos para la región sur a todo el ámbito Mochica, asumiendo que todos los valles de la costa norte estuvieron en algún momento bajo el control político de un estado centralizado con sede en Moche. El colapso de este estado fue, por lo tanto, el fin del fenómeno Mochica en toda la costa norte. En un estado centralizado esperamos que el desarrollo en diversas regiones sea idéntico o por lo menos congruente, es decir que las instituciones sociales, económicas e ideológicas debieron desarrollarse paralelamente, sólo alcanzando mayor complejidad en el centro administrativo. El impacto de agentes exógenos debió afectar a todas las regiones integradas bajo el régimen centralizado por igual. Esto es aparentemente lo que sucede con el estado que se desarrolló entre Chicama y Nepeña, pero la información disponible en este momento contradice estos argumentos para la zona al norte de la Pampa de Paiján.
La indicación más clara de la complejidad, capacidad administrativa y militar de la sociedad Mochica-Sur, y de la necesidad de integrar a la esfera del estado nuevos territorios y una fuerza laboral más extensa está dada por el proceso de expansión y conquista de los valles al sur de Moche. Se ha argüido que esta expansión está documentada en dos fuentes: en las escenas de guerra o combate características de la iconografía Mochica y en la distribución de una serie de artefactos y elementos Mochicas en los valles de Virú, Chao y Santa. Ford, por ejemplo resume este proceso diciendo que " Chicama parece haber vencido en la carrera local por cohesión política y poder militar. El movimiento que esparció el fenómeno ceremonial Mochica hasta Nepeña fue casi seguramente militar en naturaleza" (Ford y Willey 1949:66). Ford veía en este proceso no sólo un aspecto militar, sino una expresión de instituciones que combinaban el poder físico de la guerra con el consenso generado por los sistemas ideológicos. El impacto e influencia de la ideología Mochica esta evidenciado en la producción y distribución de la cerámica ceremonial Mochica. Para Ford la ideología Mochica tuvo un papel preponderante en el proceso de incorporación de los territorios conquistados, cosa que se podía ver en las piezas decoradas que debieron de haber sido hechas por sacerdotes ceramistas, ligados a las clases gobernantes (Ford y Willey 1949:66).
La sociedad Mochica ha sido caracterizada con mucha frecuencia a partir de una serie de evidencias indirectas como una sociedad guerrera. Entre estas evidencias destacan ajuares funerarios de individuos adultos masculinos que incluyen parafernalia militar como porras, hondas, lanzas y mazas de guerra, y representaciones iconográficas donde dos grupos de guerreros combaten. Estas características han sido muchas veces usadas como demostración de la capacidad de esta sociedad para emprender la conquista de un amplio territorio. El uso de la iconografía Mochica como fuente histórica, como lo señalara Strong y Evans (1952:216-226) no sólo es peligroso sino que puede resultar francamente erróneo cuando se utiliza descuidadamente. La famosas escenas de guerra o combate presentan una serie de problemas si se quieren interpretar como ilustraciones de combates reales, especialmente si suponemos que representan los combates que se realizaron para expandir el territorio Mochica hacia el sur. En las escenas de combate ambos bandos en conflicto son, en la mayoría de los casos, Mochicas, en base a sus tocados, ornamentos y ropajes. En estas escenas rara vez se produce la muerte de un enemigo, sino que el derrotado es despojado de su tocado y sus ropajes, se le ata una cuerda al cuello y se le transporta a un recinto ceremonial, o en balsas. El destino final de los guerreros vencidos será la muerte por desangramiento, y la sangre será a su vez consumida "ritualmente" por una serie de divinidades (Alva y Donan 1993, Donan y Castillo 1992, 1994).
Si éstas son realmente representaciones de guerra resulta sospechoso que no se produzcan muertes, que luchen Mochicas contra Mochicas y que no hayan escenas de conquista o saqueo. Donan y Hocquenghem han planteado convincente e independientemente que lo que se representa son combates ceremoniales donde grupos de guerreros Mochicas se enfrentan, uno a uno y cuerpo a cuerpo, en pos de prisioneros para los rituales de la ceremonia del sacrificio (Alva y Donan 1993, Donan 1988, Hocquenghem 1987). El acentuado militarismo Mochica, sobre todo la guerra expansiva (Wilson 1988), no está necesariamente representado en el arte, como tampoco está su maestría en tecnología hidráulica, su capacidad para organizar grandes fuerzas laborales, su complejo sistema de comunicaciones, ni siquiera la producción especializada de cerámica, pinturas murales y otras actividades de la vida cotidiana.
La segunda fuente de información, la presencia de elementos Mochicas en los valles de Virú a Nepeña, es claramente indicativa de la naturaleza expansiva del estado Mochica-Sur. La difusión de la cerámica y otros elementos Mochicas en los valles de Virú, Chao y Santa no obedece a un patrón de intercambio restringido o de una colonia, sino a la estrategia geopolítica de un estado expansivo y unificado. La cerámica de estilo Mochica comienza a aparecer en estos valles en la fase III (Donan 1973, Proulx 1973, Strong y Evans 1952, Wilson 1988). A partir de este período estos valles son inundados con sitios de clara filiación Mochica, y muchos sitios asociados con la precedente ocupación Gallinazo son abandonados. La edificación de nuevos centros de acuerdo al plan Mochica implica cambios en las técnicas constructivas, en la producción de adobes, en la planificación y localización de los sitios, es decir, en todos los patrones de asentamiento. Toda la distribución de los sitios y su jerarquía relativa es alterada. Estos cambios son obviamente el resultado de un cambio de mandos, y políticas.
Ya que es lógico asumir que la expansión Mochica no contó con el entusiasta apoyo de las élites locales, podemos deducir por la intensidad y el efecto que tuvo sobre la población local que ésta se realizó a través de un proceso de conquista militar, o que el proceso tuvo un fuerte componente de este tipo. Hay que reconocer en este punto que carecemos de evidencias arqueológicas directas que nos indiquen cuál fue la mecánica de la expansión. A raíz de esta conquista grandes centros Mochicas aparecen en las partes bajas de los valles (Huancaco, Pampa de los Incas). La cerámica asociada con estos centros es a partir de este momento el ubicuo estilo Mochica IV, caracterizada por Moseley como el estilo corporativo de esta sociedad (1992). A partir de estas evidencias se concluye, por lo tanto, que durante la fase Mochica IV todas las áreas de la costa entre Chicama y Nepeña estuvieron bajo el control de un único y unificado estado Mochica.
El fenómeno expansivo evidenciado en los valles del área Mochica-Sur es el resultado del crecimiento de un sistema estatal centralizado. La naturaleza estatal de la sociedad Mochica-Sur resulta una interpretación obvia de una abrumadora cantidad de evidencias. Entre estas destacan evidencias funerarias (Donan n.d., Donan y Mackey 1978) y de organización interna de los sitios (Bawden 1977, Topic 1977) que indican que la sociedad Mochica estuvo complejamente jerarquizada, con posiciones sociales definidas desde el nacimiento y con una élite gobernante que basaba su poder en una combinación de coerción y consenso a través de la manipulación de violencia institucionalizada y de rituales así como otros mecanismos ideológicos. Los Mochicas tuvieron una economía planificada, centralizada y al servicio preferente de las élites gobernantes, con un vasto número de especialistas controlados por el estado, y un uso casi ilimitado de la mano de obra de los segmentos sociales dependientes. La magnitud de las obras públicas emprendidas por los Mochicas, tanto de infraestructura productiva como ideológica, implican niveles de trabajo y de planificación sorprendentes. La elaboración en las ceremonias religiosas, especialmente las relacionadas con el sacrificio de prisioneros y con rituales funerarios, y la participación diferenciada en ellos de diversos segmentos de la población (Castillo y Donan 1994, Donan y Castillo 1992, 1994) demuestran la importancia de este ámbito en la sociedad Mochica. Evidencias de todos estos aspectos, y no sólo unas cuantas piezas cerámicas, aparecen implantadas en los valles de Virú, Chao, Santa y Nepeña a partir de la fase Mochica IV.
Al sur del valle de Nepeña encontramos algunas evidencias de presencia Mochica, pero ninguna que implique ocupación permanente o control geopolítico. En el valle de Nepeña, que correspondería a la frontera sur del estado Mochica-Sur, encontramos una distribución de sitios Mochicas muy peculiar y que permitirían entender algunas características del proceso expansivo. En el valle de Nepeña, a diferencia de Virú y Santa, no encontramos un conjunto de sitios de diverso tamaño y función distribuidos homogéneamente a lo largo del territorio, sino un único gran centro ceremonial, Pañamarca, rodeado de pequeños cementerios (Proulx 1968, 1973). Este gran centro ceremonial vendría a ser un puesto de avanzada, con el que los Mochicas habrían iniciado la penetración en el valle de Nepeña. Este puesto está constituido, contrariamente a lo que podríamos imaginarnos, no por un edificio militar o defensivo, o por una sede administrativa, sino por un centro ceremonial. Encontrar templos donde esperábamos fortalezas nos permite entender que la ideología tuvo un importante papel en la penetración y expansión del estado Mochica.
Como se discutió en las secciones anteriores, debemos de preguntarnos cuál es el ámbito geográfico al que se aplicaría esta reconstrucción de la naturaleza política del estado Mochica. Lacro y otros investigadores pioneros formularon sus interpretaciones pensando, nuevamente, en el área nuclear, y no en los valles de la periferia. Sus datos provenían de esta región, por lo tanto sus interpretaciones serían válidas sólo a ella. Lacro estuvo en lo cierto al pensar que toda esta región estuvo en algún momento bajo la autoridad de una sola entidad política segmentada en diversos niveles de administración regional y local. De cuánta autonomía gozaron las diversas regiones comprendidas dentro del estado Mochica, no lo podremos saber hasta que no se realicen más excavaciones en sitios domésticos y centros administrativos Mochicas. En cualquier caso, Lacro ya afirmaba que existía, bajo la autoridad centralizada de un Cie quich, un conjunto de gobernantes regionales, los Alaec (Lacro 1945:22-23). Lacro dedujo esta organización sólo de la distribución de vasos retratos; posteriormente sus ideas han sido corroboradas en base al estudio del patrón de asentamiento en los territorios conquistados.
Las numerosas investigaciones en la región comprendida entre Chicama y Nepeña han producido resultados que contrastan dramáticamente con los resultados de proyectos realizados al norte de esta región. Una de las diferencias más significativas es que la cerámica de los periodos Mochica III y IV, el estilo corporativo directamente asociado con la expansión y consolidacion del estado Mochica-Sur respectivamente, y encontrado en enormes cantidades en los valles entre Chicama y Nepeña, sea casi inexistente en los valles entre Piura y Jequetepeque. Cómo explicar que el patrón de asentamiento de este estado expansivo, caracterizado por un gran centro ceremonial/administrativo entre los valles medio y bajo, no se vea reflejado en ninguno de estos valles. Se trata acaso de un problema en la muestra, o estas diferencias obedecen a diferencias estructurales, es decir son el resultado de la acción de estados o entidades políticas distintas. La circunscrita aplicabilidad de las interpretaciones antes señaladas comienza a ser evidente cuando se trata de aplicarlas a los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura. En esta región desde los años 60' comenzaron a aparecer importantes evidencias de la ocupación Mochica. En estos valles aparecen evidencias que permiten definir grupos semejantes en muchos aspectos al Mochica-Sur, pero aparentemente con un desarrollo independiente y con características peculiares en su cultura material que serán discutidas en la siguiente sección.
Segunda Parte: Los Mochica del Norte y los Mochica del Sur
Hasta este momento nos hemos limitado a cuestionar la idea que sostenía que la cultura Mochica, en todas las regiones donde ocurrió, fue el resultado del mismo fenómeno político y social. Si esta noción no es válida, y lo que entendíamos como Mochica sólo es aplicable a la esfera sur de este fenómeno, entonces cómo debemos caracterizar a la sociedad Mochica-Norte.
La intención de esta sección no es dar cuenta definitivamente de todas las características del fenómeno Mochica-Norte. Esta tarea es teórica y prácticamente imposible a estas alturas por cuanto la mayor parte de la información arqueológica que se tenía antes de 1985 tiene que ser analizada e interpretada nuevamente, y la información que se ha recogido después de esta fecha en su mayoría aun no ha sido publicada. Lo que podemos hacer con los datos con que contamos es ofrecer una perspectiva regional, la del valle del Jequetepeque, donde se han concentrado nuestras investigaciones hasta la fecha.
Una salvedad es de rigor en este punto para evitar caer en el mismo tipo de error que se critica aquí. El valle del Jequetepeque, y la historia cultural que allí estamos reconstruyendo con un programa sistemático de investigaciones, no necesariamente deberá ser entendido como un microcosmos de la historia cultural de toda la región Mochica-Norte. Es muy posible que los resultados con que contamos para esta región nos presenten un desarrollo que, si bien más cercano a lo que aconteció en Lambayeque y Piura que lo que pasaba en la región sur, es sin embargo sólo una expresión regional. No podemos asegurar, en resumidas cuentas, si los diferentes valles de la región Mochica-Norte no tuvieron desarrollos independientes. Todo parece indicar, por ejemplo, que la secuencia de Piura sería distinta, y posiblemente más corta que la secuencia de los otros valles; Lambayeque, por otro lado experimentó un florecimiento durante el período Mochica Tardío que no es comparable con el de los otros valles. Dicho esto podemos regresar a las diferencias entre el Mochica-Norte y el Mochica-Sur, y la secuencia planteada aquí para caracterizar el desarrollo del fenómeno Mochica-Norte en el valle del Jequetepeque.
Aparentemente los valles de Jequetepeque, Zaña, Lambayeque y Piura estuvieron física y culturalmente separados de los valles del territorio Mochica-Sur. Entre las dos regiones se encuentra la Pampa de Paiján, una llanura desértica de más de 50 kilómetros de extensión que sirvió como barrera natural y cultural para sociedades prehispánica antes y después de los Mochicas (Donan y Cok 1986b). Esta barrera no sólo fue cosa del pasado; Trujillo y Chiclayo, cada una con sus respectivas órbitas de influencia, marcan todavía la separación de las dos grandes regiones de la costa norte. La gran cantidad de cerámica de estilo Cajamarca hacia fines del desarrollo Mochica en Jequetepeque indica, más bien, que los Mochicas de Jequetepeque mantuvieron un fuerte contacto con las sociedades que se desarrollaban en la sierra norte aledaña. El valle del Jequetepeque parece haber servido de eje de transición para una serie de movimientos y rutas comerciales que unían la costa norte con la zona andina central. Estos intercambios experimentaron un inusitado desarrollo durante las primeras fases del horizonte medio, coincidiendo con el final de la cultura Mochica y su evolución hacia otras tradiciones, entre ellas el conspicuo estilo Lambayeque.
Cuando juzgamos la relación entre las sociedades Mochica-Norte y Mochica-Sur nuestra fuente de información más importante es la cerámica, especialmente la compleja cerámica ceremonial. En ésta se reflejan vívidamente los cambios y las interacciones entre diversas sociedades, las tendencias estilísticas, los prestamos y las idiosincrasias locales.
Cuatro grandes características distinguen los desarrollos de las tradiciones cerámicas sureña y norteña:
a) la escasez pronunciada de cerámica Mochica-Sur de la fase IV y de una serie de formas como huacos retratos, cancheros y floreros en los valles al norte de la Pampa de Paiján, así como de decoración pictórica de línea fina del tipo Mochica IV (Castillo y Donan 1994);
b) la excepcional calidad y belleza de la cerámica Mochica-Norte Temprana, especialmente en piezas escultóricas donde se representan seres humanos o animales (Donan 1990, Narváez 1994);
c) la predominancia de jarras y cántaros de cara-gollete en las fases Media y Tardía del Mochica-Norte (Ubbelohde-Doering 1983); y
d) el extraordinario desarrollo de la pintura de línea fina durante el período Mochica-Norte Tardío (McClelland 1990, Donan y McClelland 1979).
• El fenómeno Mochica Norte
El primer indicio que nos reveló que la secuencia cerámica, y por lo tanto la historia ocupacional de las dos regiones de la costa norte habían seguido diferentes derroteros fue la carencia de una serie de formas y estilos comúnmente asociados con el fenómeno Mochica-Sur. Dos formas son peculiarmente escasas: los floreros, y los cancheros. Algunos floreros de estilo Mochica V han sido excavados en Pampa Grande (Shimada 1976:194) pero podrían haber sido importados desde el sur. Igualmente cancheros han sido reportados muy pocas veces en la región norte, en Sipán (Alva, comunicación personal 1994) y en la región de Vicús (Makowski, comunicación personal 1994). Tampoco aparecen en esta región los llamados huaco retratos. La carencia de estas formas, de acuerdo a lo planteado por Lacro, significaría que esta región no estuvo dentro del ámbito de control de los Cie quich con sede en Moche y Chicama.
La escasa presencia de cerámica de estilo Mochica IV en los valles al norte de la Pampa de Paiján es aun más significativa. Es importante recalcar que no se trata de una absoluta carencia ya que existen algunos reportes de cerámica Mochica IV en la región, sino de una escasez pronunciada, especialmente en relación a las cantidades que encontramos en los valles de la región sureña. Carlos Elera (comunicación personal, 1994) excavó un conjunto de ceramios de este estilo en Puerto de Eten (ver Shimada 1994:55). Carlos Deza (comunicación personal, 1993) afirma haber visto a huaqueros ofreciendo piezas Mochica IV en el valle de Zaña. Izumi Shimada también ha reportado este tipo de cerámica para una serie de sitios en Batán Grande pero sin documentar sus aseveraciones (1994). En colecciones del valle del Jequetepeque existen algunas pocas piezas en este estilo, pero parecen haber sido traídas desde el sur. Shimada (1994:39) publicó un mapa de "las ocupaciones Moche documentadas" en los valles de Reque-Chancay y Zaña con indicaciones de las fases Mochicas en que estos sitios fueron ocupados. Una inspección directa de una serie de los sitios presentados en dicho mapa (Santa Rosa, Sipán, Saltur, Collique y Cerro Corbacho) arrojó resultados negativos en cuanto a la presencia Mochica IV. Tampoco encontraron este estilo de cerámica investigadores que han trabajado en esta región por varios años (Walter Alva, Jorge Centurión, y Carlos Wester; comunicación personal, 1993). Con relación a Pampa Grande, también mencionada en dicho mapa, si bien en un reconocimiento parcial del sitio no pudimos encontrar materiales Mochica IV es posible que excavaciones estratigráficas pudieran haber producido este tipo de materiales. Esperamos la publicación de los resultados de la investigación de Kent Day y Izumi Shimada donde estas incógnitas deberán ser resueltas y documentadas.
En conclusión, existen evidencias de la presencia de cerámica de estilo Mochica IV en la región norte, pero en cantidades muy limitadas y en contextos muy mal documentados. Por falta de información contextual no se puede determinar aún si se trata de piezas intercambiadas, o de evidencias de pequeños asentamientos controlados por los Mochica-Sur. Aparentemente un cierto intercambio de cerámica existió entre las dos regiones (Lacro 1966b. También se intercambiaban piezas de cerámica con la sierra norte aledaña, conchas de spondylus con el Ecuador y plumas con la región amazónica. Por cierto, ninguno de estos intercambios tuvo consecuencias de largo plazo en términos de la identidad o independencia política del estado Mochica-Norte. El conjunto de piezas encontrado por Elera en un pozo de prueba en el Puerto de Eten, y los materiales encontrados por Shimada en Batán Grande podría corresponder a la segunda posibilidad, un pequeño asentamiento. Lo que resulta sospechoso es que, hasta la fecha, sitios arqueológicos Mochica IV, especialmente sitios de la magnitud de los asentamientos encontrados en los valles de Chicama a Nepeña, no han sido reportados. Si los Mochica-Sur de la fase IV controlaron los valles de Piura a Jequetepeque lo hicieron a través de un sistema de asentamientos insólito y que además ha burlado a cinco generaciones de arqueólogos.
Lo que esta carencia implica en términos de la estructura política de los estados Mochicas es muy importante. Moseley definió acertadamente al estilo Mochica IV como el estilo corporativo del estado Mochica expansivo. Su presencia en un sitio arqueológico delata la presencia, y en algunos casos permite documentar la expansión del estado Mochica. Si bien algunos ejemplares de este estilo confirman que hayan habido contactos entre estas entidades políticas, cantidades limitadas de este estilo cerámico no pueden ser interpretadas como evidencias de la conquista y control geopolítico de la región. Los Mochica-Sur durante la fase IV no estaban dedicados a la exportación de cerámica, sino a la conquista de grandes territorios, que inmediatamente eran reorganizados de acuerdo a un patrón de asentamientos que maximizaba los intereses del conquistador. Ninguno de estos fenómenos, conquista o reorganización, se reflejan en los datos recogidos al norte de la Pampa de Paiján. Debemos concluir entonces que el estado Mochica-Sur no cruzó esta barrera. En la región norte se desarrollaron independientemente otros estilos, que también pueden ser considerados corporativos, con características propias que reflejan entidades políticas y sociales independientes. Estos estilos, por la cercanía cultural de las dos regiones Mochicas, presentan muchos rasgos en común con su contraparte sureña, sin embargo su desarrollo, es decir su secuencia, es diferente y sus características son peculiares. Esto nos lleva a enfatizar que diferencias en las estructuras políticas no necesariamente indican diferencias culturales, es decir que los Mochicas constituyeron diferentes estados pero no diferentes culturas. Es claro que los estados Mochica-Norte y Mochica-Sur compartieron suficientes elementos en común, como la religión y las costumbres, que impidieron una deriva cultural, es decir que al estar aislados uno del otro con el tiempo se convirtieran en dos culturas diferentes. La religión y el sistema ceremonial, uno de los mecanismos de poder político de las élites aparece como uno de los más importantes elementos de intercomunicación entre estos estados.
• La secuencia cerámica del Mochica Norte
Las diferencias entre las tradiciones cerámicas Mochica-Norte y Mochica-Sur permiten aislar estos dos estilos y seguir independientemente su desarrollo. En el caso de la cerámica Mochica-Norte este desarrollo puede ser dividido, en este momento, en sólo tres fases: Mochica Temprano, Medio y Tardío (Castillo y Donan 1994). Las tres fases del Mochica-Norte en Jequetepeque (Figura 10) han sido reconstruidas a partir de un cuidadoso análisis de datos estratigráficos provenientes de las excavaciones en San José de Moro (Castillo y Donan 1994, Donan y Castillo ms., Castillo y Rosas ms.) y Pacatnamú (Donan y Cok 1986b, Ubbelohde-Doering 1983), del examen de contextos funerarios excavados en La Mina, Pacatnamú y San José de Moro (Castillo ms., Castillo y Donan 1994, Donan y Castillo ms., Donan y Cok 1986b, Donan y McClelland ms., Narváez 1994, Ubbelohde-Doering 1967, 1983) y de información derivada de un análisis cuidadoso de colecciones locales. La información estratigráfica encontrada hasta la fecha sugiere dos períodos ocupacionales, que incluyen la construcción de tumbas, que estarían asociados con especímenes cerámicos de lo que más adelante se caracteriza como Mochica Medio y Tardío. No se ha podido ubicar aún evidencia estratigráfica para la fase temprana de la secuencia, sin embargo, es posible encontrar conjuntos de ceramios que corresponderían con este período. En base a estos datos se han podido organizar más de ciento treinta entierros Mochicas excavados arqueológicamente en Jequetepeque en estos tres períodos. Los materiales asociados con estos entierros, y su ocurrencia en los perfiles estratigráficos han permitido reconstruir las tres fases estilísticas de la cerámica Mochica en el valle del Jequetepeque.
• El período Mochica Temprano
De los tres períodos que conforman la secuencia ocupacional Mochica del valle del Jequetepeque, el período Mochica Temprano es el menos documentado. Evidencias de este período han sido encontradas en sólo cuatro sitios del valle: Pacatnamú, La Mina, Tolón y Dos Cabezas (Figura 10). Lamentablemente, con contadas excepciones, la mayor parte de la información que poseemos de la ocupación Mochica Temprano de estos sitios no ha sido documentada arqueológicamente. Por esta razón casi toda la cerámica que podemos reconocer para este período es de alta calidad; ceramios de calidad media, como jarras y figurinas, o ceramios simples de uso doméstico, como ollas y cuencos, son casi desconocidos.
En Pacatnamú, ubicado al norte de la desembocadura del río Jequetepeque, el período Mochica Temprano está representado únicamente por una botella con asa estribo modelada en forma de búho (Figura E1). Este ceramio fue excavado por Heinrich Ubbelohde-Doering en una simple tumba de pozo junto con una olla con cuello que posiblemente pertenece al período Mochica Medio (Ubbelohde-Doering 1967:26, 67; 1983: 128-129). Cabe la posibilidad que la tumba, y no sólo la olla, pertenezca al período Mochica Medio, en cuyo caso la botella con asa de estribo habría sido considerablemente antigua cuando fue puesta en la tumba. Ninguna de las otras 126 tumbas Mochicas excavadas en Pacatnamú contenían cerámica diagnóstica para el período Mochica Temprano, así como tampoco se reportaron fragmentos de cerámica de este período de las extensas excavaciones conducidas en el sitio por Ubbelohde-Doering en 1937-39, 1953-54 y 1962-63, y por Donan y Cok entre 1983 y 1987. Esto implica que si bien Pacatnamú tuvo una ocupación Mochica significativa durante los períodos Medio y Tardío, el sitio no fue ocupado durante el período Temprano.
El sitio de La Mina es posiblemente el lugar más importante donde cerámica del período Mochica Temprano ha sido encontrada (Donan 1990, Narváez 1994). La Mina se encuentra en la margen sur del valle del Jequetepeque, aproximadamente a 5 kilómetros del mar (Figura 10). La historia de la excavación de la Mina es un tanto penosa, ya que si bien es el único sitio Mochica Temprano que se ha podido excavar arqueológicamente, esto fue posible únicamente después de que los huaqueros habían dado cuanta de casi todo el contenido de la tumba. Aproximadamente a mediados de 1988, un grupo de huaqueros comenzó a extraer una gran cantidad de objetos de oro, plata y cobre aparentemente de una rica tumba Mochica en el valle del Jequetepeque. La tecnología, forma y extraordinaria calidad artística de estos objetos (Lavalle 1992) era similar a la de objetos encontrados en las tumbas reales excavadas por Walter Alva en Sipán, en el valle de Reque (Alva 1988, 1990; Alva y Donan 1993; Figuras 1 y 2). Sin embargo, el estilo de estas piezas era suficientemente diferente del estilo de los objetos encontrados en Sipán como para distinguir fácilmente ambos conjuntos (Donan 1990). Junto con los objetos metálicos los huaqueros aparentemente encontraron un gran número de botellas de cerámica modeladas en forma de seres humanos, animales y aves, incluyendo búhos casi idénticos a la botella encontrada por Ubbelohde-Doering en Pacatnamú.
En Mayo de 1989 la tumba de La Mina fue finalmente localizada por personal del Instituto Nacional de Cultura, iniciándose inmediatamente una excavación de salvataje a cargo de Alfredo Narváez, y con la colaboración de Christopher Donan y Alana Cordy-Collins (Narváez 1994, Donan 1990). Excavando cuidadosamente un área de la tumba que no había sido disturbada, los arqueólogos encontraron siete botellas de cerámica que habían escapado a la atención de los huaqueros (Figura E2). Estas incluían un guerrero arrodillado, una persona llevando una jarra en su hombro izquierdo, un felino cuyos ojos estaban adornados con incrustaciones, un individuo sentado con la cara decorada con un diseño de ola (Figura E3), un búho (Figura E4), y un individuo sentado con un tocado circular (Figura E5). También se encontró una pieza en cerámica negra modelada en forma de un cóndor (Figura E6) y una jarra con abultamientos en la cámara (Figura E7). Los ceramios recuperados arqueológicamente de La Mina estaban todos rotos por compresión debido al peso del relleno. Más aún, durante la excavación de salvataje se recuperaron numerosas piezas de concha cortada que originalmente fueron incrustaciones usadas para adornar los ojos y otros accesorios de las piezas cerámicas que fueron extraídas de la tumba por los huaqueros.
Tolón, un tercer lugar en donde se encontraron especímenes cerámicos del período Mochica Temprano, a diferencia de los otros tres sitios está localizado en la margen sur del valle medio del Jequetepeque, aproximadamente a 33 kilómetros del mar (Figura 10). A mediados de los años setenta un numero de tumbas simples de pozo conteniendo ceramios de estilo Mochica Temprano fueron huaqueadas del sitio (Figuras E8 a E16). Estas piezas están modeladas en forma de individuos sentados o arrodillados (Figuras E8 a E11), felinos (Figuras E12 a E14) y aves, incluyendo búhos (Figuras E15 y E16). Muchas de estas piezas son casi idénticas a las encontradas en La Mina (por ejemplo, comparar las figuras E5 y E9), y por lo tanto su contemporaneidad y afiliación estilística parece segura.
El cuarto sitio donde cerámica del período Mochica Temprano ha sido encontrada es Dos Cabezas (Figura 10), ubicado al sur de la desembocadura del río Jequetepeque. El sitio está constituido por varias pirámides de regular tamaño, áreas de aparente carácter doméstico adyacentes a las grandes estructuras y lo que parecen ser basurales, que además contienen evidencias de pequeñas habitaciones y numerosos fogones. Si bien Dos Cabezas no ha sido aún excavado arqueológicamente, un examen cuidadoso de los fragmentos de cerámica que se encuentran en el sitio sugiere que su ocupación incluye tanto el estilo Virú, que normalmente precede al estilo Mochica, así como el período Mochica Temprano. Hasta que no se realicen excavaciones en el sitio no se podrá determinar cual es la relación exacta entre estos dos estilos, es decir si uno precede al otro o si ambos son contemporáneos. Además de estas evidencias, se sabe que un número de tumbas que contenían ceramios de estilo Mochica Temprano fueron huaqueadas de Dos Cabezas a principios de los años ochenta. Estas piezas incluirían los característicos felino .
Las investigaciones realizada en la costa del Perú refleja que existen lugares que no han sido investigados esperemos que el gobierno , instituciones privadas apuesten por este tipo de investigaciones que son de beneficio a todo el país y en especial al turismo.

Errores en la emisión de resultados de la evaluacion de profesores para nombramiento 2009

Los  resultados  del examen de profesores organizado  por el ministerio de educación el presente año 2009  donde se tendría que medir  la capacidad de los docentes de todo el país ha sugerido algo muy extraño  el mencionado resultado  el día jueves fue  presentado atravez de  la pagina web oficial del mencionado  ministerio .
resulta  que miles de maestros  que fueron a ver sus  resultados se dieron la ingrata noticias  en un caso de no haber aprobado el mencionado examen en otros jubilosos  celebraban  su logro pero al trascurrir  las  horas del día en cuestión  el ministerio de educación en su página oficial saca un comunicado donde expresa que  había un error en los resultados  aduciendo que las mencionada notas sehabia cometido un error.este error consistia quese les   había corrido un casillero razón por la cual  se había ratificado  dicho error. pero siendo suspicaces  este tipo de fallas  se prestan a murmuraciones y malas interpretaciones  circunstancias  que son aprovechadas por inescrupulosos mafiosos y coimeros  de  los amigos y compañeros del actual partido de gobierno si no  recuerden  las mafia de los petroaudios donde costo   hasta la salida de un gabinete quién nos asegura que  no haya  sucedido lo mismo en  el tan proclamado examen de evaluación de profesores donde los amigos de  los apristas que extraño  sale aprobados.
Donde  esta el ministro Chan   cuando desea proclamar a los cuatro vientos sus logros convoca a toda los medios de la prensa  nacional y ahora porque no indalgamente sale a retificarse a tan tremendo error dando entrevistas en los principales medios de comunicación solo nos entrega un sencillo comunicado.donde esta la meritocracia de sus funcionarios  donde está la planificación la organización que reclama  a todos los docentes de Perú, ministro Chan salga  a decir algo  no juegue con los maestros, los maestros del Perú le exigimos  una explicación de su parte no solo publique un escueto  comunicado queriéndonos tomar el pelo a los maestros del Perú, si me piden pruebas  pruebas  hay  a continuación les presento el comunicado  que publica el ministerio en su  página oficial  para mayor información  acudan a esta dirección .http://www.minedu.gob.pe/cpm/.

Concurso Público para Nombramiento de Profesores al I Nivel de la Carrera Pública Magisterial
Consulta en línea de los Resultados de la Prueba Nacional Clasificatoria.

Comunicado

Se comunica a los profesores postulantes del Concurso Público para Nombramiento en el I Nivel de la Carrera Pública Magisterial, que en la publicación de los resultados se ha producido un error debido al desplazamiento de las filas del listado ordenado de los postulantes, por puntaje obtenido; hecho que se ha corregido inmediatamente.

La nueva publicación que aparece en el portal institucional es la oficial.

Lima, 19 de noviembre de 2009 17:00 hrs
La Comisión de Evaluación

Sospresas de la vida  no ?

Obama, el 'mata moscas'

El presidente estadounidense Barack Obama dio muestras en vivo de la fuerza de golpe de Estados Unidos al matar una mosca durante una entrevista televisada, cuyos extractos fueron rápidamente difundidos en internet.

Entrevistado el martes en la Casa Blanca por la cadena de televisión NBC, el presidente, sentado en una silla, espanta con su mano el insecto, que zumba a su alrededor. "Apártate", le dice en vano a la mosca, que finalmente se posa sobre su mano izquierda.

Muy concentrado, Obama levantó entonces la mano derecha y aplastó el insecto.

Piden compasión

Lo que el Obama no esperaba es que una organización defensora de los animales lo criticara y pidiera al presidente que muestre una actitud más compasiva la próxima vez que una mosca lo moleste en la Casa Blanca.

La organización Personas por un Trato Etico a los Animales (PETA, por sus siglas en inglés), envió al primer mandatario -y certero matamoscas- un dispositivo que permite a los usuarios atrapar insectos voladores en las casas para liberarlos después en el exterior.

"Estamos en favor de la compasión, incluso para los animales más fastidiosos, pequeños y antipáticos", dijo el miércoles Bruce Friedich, portavoz de la PETA. "Creemos que la gente, cuando pueda ser compasiva, debe serlo con todos los animales".

Obama como si nada

Como si nada hubiese ocurrido, el presidente preguntó al periodista John Harwood, de la NBC: "¿De qué estábamos hablando?"...en el fondo se escucharon aplausos del equipo de filmación.

El presidente de Estados Unidos se tomó un segundo más para jactarse de la hazaña. "Impresionante, ¿no?", dijo Obama. "Cacé al bicho".

Las cámaras seguían grabando en la Sala Oriental de la Casa Blanca. Obama ni se inmutó. Señaló el insecto muerto y preguntó: "¿quieren grabarlo?".

NBC lo hizo y la mosca muerta pasó a la historia.

Friedrich dijo que la PETA está contenta con los antecedentes de votos emitidos por Obama en el Senado en favor de los derechos de los animales, y recordó que el presidente se ha pronunciado vehementemente en contra de los maltratos en la materia.

Pero "el matar una mosca ante la TV indica que él no es perfecto", dijo Friedrich.